VIDEO: El rosquete, una exquisitez salteña con historia centenaria

Son centenarios, tienen un toque de gusto a semillas aromáticas y un leve toque dulce. Lleva varias de horas de trabajo en la cocina, es una receta antigua muy conocidas por las abuelas que superan los 80. 
Pero al momento de disfrutarla, es una masa suave, levada y blandita, bañada de merengue, y que, según la hora del día y la compañía se puede disfrutar acompañado de algún licor o mates. El acompañamiento queda en manos del comensal. 
Dice la historia de los rosquetes que dos ángeles bajaron a conocer el norte argentino. 


Estos no eran ángeles comunes, eran príncipes. Conocieron el norte y se olvidaron donde ocultaron sus alas y coronas. Desesperadamente, buscando como solucionarlo, se encontraron con una anciana en un pequeño rancho que se hallaba amasando. Le pidieron ayuda y ella, como solo sabía cocinar, les hizo unas alas con empanadillas y las coronas con rosquetes.


En Bolivia, la leyenda del rosquete, fue escrita por Lizeth Ávila Segovia, relata que, los ángeles en su visita a San Lorenzo (ciudad perteneciente al Departamento de Tarija, Bolivia), dejaron sus alas como sus aureolas en una cueva, las que fueron encontradas por unos niños provenientes de una familia de escasos recursos. Los niños se comieron las alas y las aureolas, tras ver que los ángeles lloraban por su pérdida. 


Su madre preparó pan en forma de aureolas y alas, por eso, según la leyenda, de ahí nació la idea de los rosquetes como de las empanadas blanqueadas tradicionales de San Lorenzo.
Muchas personas creen que el rosquete es originario de esta región en cuanto a su elaboración, pero viene de tiempos pasados, transformándose en una costumbre más de las muchas que llegaron durante la colonia.
“No se sabe a ciencia cierta, pero todo hace suponer que su origen es español, pues las costumbres españolas se arraigaron en San Lorenzo”, explicó Patricia Antelo, técnica en Turismo.


Sin embargo, hay algunas versiones que sostienen que los españoles no son los creadores del rosquete, sino que estos lo adaptaron y copiaron de los judíos, quienes serían los verdaderos creadores, pues en aquellos tiempos, los judíos sabían preparar panes sin levadura y para hacerlos más atractivos y como símbolo de la corona de Jesús, decidieron hacer un roscón, que con el tiempo lo llamaron “rosquete”. 
Con esta masa, los españoles tenían la costumbre de celebrar el advenimiento del Señor Jesús y la Pascua, pero en ese entonces era pan sin levadura en forma de rosquete.

 

 

Hoy estas masas son parte de la tradición en la cocina regional del norte del país, en particular de las provincias de Salta, Catamarca y Santiago del Estero. 
En el caso de Salta, cada vez que los creyentes de la comunidad católica se suman a las celebraciones religiosas, que incluyen peregrinaciones y novenas, saben de la presencia de los vendedores de masas regionales. Los rosquetes son las delicias de las cocina regional de norte que no faltan en las procesiones de la virgen de La Candelaria, del Perpetuo Socorro, de San Cayetano y por supuesto la Virgen y el Señor del Milagro que convoca a cientos de vendedores de dulces regionales, muchos de ellos llegados desde Catamarca.


En las próximas ediciones prepárense para disfrutar del armado de las empanadillas y luego del tradicional turrón salteño, y el secreto de cómo se hace esa crema deliciosa y única. 

 

La tradicional receta

Hernán Moretti fue el encargado de elaborar los exquisitos rosquetes, tradicionales de la cocina salteña.

 

Ingredientes: 
Para la masa:
1 cucharada de manteca
20g de levadura fresca
4 yemas de huevo
4 cucharadas de azúcar
1 kilo de harina de trigo
agua cantidad necesaria
anís a gusto
Para el merengue
4 claras de huevo
300 gramos de azúcar.


 

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