Ruegan que el incendio no llegue a Corralito y Puyil

Los cerros de Campo Quijano y Rosario de Lerma se siguen incendiando y se espera que las precipitaciones pronosticadas para estas horas aplaquen el avance del fuego hacia las zonas bajas de los puestos de los lugareños y una escuela rural. Son alrededor de 15 kilómetros que arden entre Corralito, pasando por El Puyil hasta la parte alta de El Manzano.

El fuego se inició este sábado en la parte alta del viejo camino hacia Cachi que dejó de ser utilizado en la década del 50.

En las cumbres de este abandonado tramo se podían apreciar altas lenguas de fuego que avanzaban por debajo de la quebrada de Corralito.

Desde Defensa Civil de Campo Quijano se informó sobre una situación controlada por los constantes monitoreos en la zona, aunque ante una eventual necesidad de intervenir en el aplaque de las llamas, sería complicado por la falta de personal idóneo en tipo de siniestros.

"Son franjas extensas en los cerros que se están quemando. No sabemos si fueron provocados. Lo que sí estamos seguros, ante su avance, es que las llamas podrían complicar a los puesteros de la zona", contó Martín Padilla responsable municipal.

La quema de campos es un constante problema en épocas de baja humedad y ambiente seco. Estos incendios pudieron haber sido provocados buscando el rápido crecimiento de pastos nuevos que le hacen falta a los animales. Esta práctica por estos tiempos se vuelve altamente contaminante y peligrosa para la seguridad de los lugareños que están afincados en la zona.

De llegar a necesitar ayuda por estas horas, sería altamente improbable que una rápida reacción de los bomberos especializados llegue a asistir a los vecinos que se vean afectados por estos desastres naturales. "El único destacamento de incendios forestales de la zona está involucrado de lleno en los incendios de la zona norte de la provincia. Los bomberos voluntarios de este lugar son gente con una alta voluntad, pero no están capacitados para afrontar los incendios de los sectores montañosos" indicó.

La única escuela pegada a estos incendios es la de Puyil, donde están albergados un puñado de alumnos durante la semana. Según algunos vecinos que se comunicaron con El Tribuno, las llamas están frente a la escuela en una quebrada que deriva hacia Corralito. "Por ahora no es peligroso, pero si los vientos cambian deberemos estar atentos" explicó Julio, un poblados que vía whatsapp envió material fotográfico y de video al periodista de este medio.

Las llamas se las puede ver en las noches cubriendo un amplio sector de alrededor de 300 hectáreas de puros cerros y algunas quebradas. Los puestos cercanos a este fuego están alerta. Varios de estos lugareños salieron en busca de proteger a su ganado que anda por los cerros pastando lo poco que pueden hallar para alimentarse.

Defensa Civil de Campo Quijano trabaja en forma directa con las comisarías de Rosario de Lerma y Campo Quijano controlando el avance de las llamas. "Esperamos que las lluvias anunciadas para estos días nos ayuden a sofocar estos incendios" relató un puestero confiado en el pronóstico del tiempo. El hombre de apellido Espíndola recordó los incendios de hace cinco años atrás que perduraron por un mes y que nadie pudo socorrer, lo que originó pérdidas de animales, algunas siembras de época, y la destrucción de puestos.

 

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