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Turquía y Siria devastadas: más de 3.600 muertos por un terremoto de 7,8º

El sismo ocurrió en la madrugada en una región donde habitan alrededor de 15 millones de personas; mientras los equipos de rescate buscaban sobrevivientes entre los edificios derrumbados, un nuevo temblor de 7,6° sacudió a la provincia turca de Kahramanmaras
Lunes, 06 de febrero de 2023 01:02

.Al menos 3.613 personas murieron y más de 13 mil resultaron heridas como consecuencia de un sismo de magnitud 7,7 que sacudió esta madrugada el sudeste de Turquía y el norte de Siria, donde por el momento no se reportaron víctimas argentinas, según los informes oficiales difundidos hoy. El sismo, con epicentro en la ciudad turca Gaziantep, se sintió en más de diez países. Las autoridades solicitaron la ayuda internacional debido a los cientos de heridos reportados y los cientos de edificios residenciales derrumbados. Mientras los equipos de rescate buscaban a sobrevientes, un nuevo sismo de 7,5° sacudió este lunes la provincia de Kahramanmaras, en el centro de Turquía.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, declaró que unos 45 países han ofrecido ayuda después del devastador terremoto y las fuertes réplicas que aún continúan.

"Es el sismo más fuerte desde el terremoto de Erzincan de 1939. Según las últimas evaluaciones es de 7,7. Hay graves daños también en las zonas vecinas de Siria", dijo el mandatario turco, al confirmar que se han registrado derrumbes o daños graves en más de 2.800 viviendas y que se ha rescatado con vida a 2.470 personas de los escombros.

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.Al menos 3.613 personas murieron y más de 13 mil resultaron heridas como consecuencia de un sismo de magnitud 7,7 que sacudió esta madrugada el sudeste de Turquía y el norte de Siria, donde por el momento no se reportaron víctimas argentinas, según los informes oficiales difundidos hoy. El sismo, con epicentro en la ciudad turca Gaziantep, se sintió en más de diez países. Las autoridades solicitaron la ayuda internacional debido a los cientos de heridos reportados y los cientos de edificios residenciales derrumbados. Mientras los equipos de rescate buscaban a sobrevientes, un nuevo sismo de 7,5° sacudió este lunes la provincia de Kahramanmaras, en el centro de Turquía.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, declaró que unos 45 países han ofrecido ayuda después del devastador terremoto y las fuertes réplicas que aún continúan.

"Es el sismo más fuerte desde el terremoto de Erzincan de 1939. Según las últimas evaluaciones es de 7,7. Hay graves daños también en las zonas vecinas de Siria", dijo el mandatario turco, al confirmar que se han registrado derrumbes o daños graves en más de 2.800 viviendas y que se ha rescatado con vida a 2.470 personas de los escombros.

Según las autoridades de ambos países, hay 1651 muertos en Turquía y por lo menos 1000 en Siria.

En Adana, ciudad del sur de Turquía a unos cien kilómetros del epicentro del terremoto, en la frontera entre Turquía y Siria, se derrumbaron dos edificios de 14 y 17 plantas respectivamente, confirmó el alcalde de la ciudad a la prensa turca.

 

"Debido a que continúan las labores de desescombro en muchos edificios de la zona del terremoto, no sabemos a cuánto ascenderá el número de muertos y heridos", declaró Erdogan.

Las bajas temperaturas y la nieve en la zona, donde también hay territorios montañosos de difícil acceso, complican las tareas de rescate.
 

En Siria, inmersa en más de una década de guerra civil, la zona afectada se divide entre el territorio controlado por el Gobierno de Bachar al Asad y el último enclave del país controlado por la oposición, que está rodeado por fuerzas gubernamentales respaldadas por Rusia.

 

 

Así, el sismo dejó al menos 785 muertos y 1.508 heridos en territorio sirio, entre ellos 403 fallecidos y 1.284 heridos registrados en zonas en manos de Damasco en las provincias noroccidentales de Tartus, Latakia, Hama y Alepo, según la agencia oficial de noticias SANA.

Por otro lado, en la provincia noroccidental de Idlib, el último bastión opositor del país, y en otras partes de la vecina Alepo que también se escapan al control de Damasco se han contabilizado otras 382 víctimas mortales y un millar heridos adicionales, de acuerdo con el grupo de rescatistas Cascos Blancos.
 

 

 

 

Estas zonas opositoras son fronterizas con Turquía y se encuentran más cerca del epicentro, por lo que la diferencia en el balance podría deberse a su menor capacidad de coordinar el recuento al no haber una única autoridad gubernamental a cargo de las operaciones de rescate.

Es previsible que la cifra aumente considerablemente, pues centenares de edificios han colapsado o sufrido graves daños y aún permanece gente entre los escombros.

 

 

 

 

Totalmente destruída

En la ciudad siria de Alepo, muy dañada durante la guerra, el director de sanidad, Ziad Hage Taha, dijo a Reuters que los heridos "llegaban en oleadas".

La televisión estatal siria mostró imágenes de equipos de rescate buscando supervivientes bajo una intensa lluvia y aguanieve.

Los equipos de rescate en las zonas de Siria controladas por los rebeldes informaron de grandes daños.

En la ciudad fronteriza de Azaz, en manos de la oposición, un trabajador de emergencias sacó a un niño de un edificio dañado. Otro grupo transportó un cadáver envuelto en una sábana blanca mientras una grúa retiraba losas de hormigón, según un testigo de Reuters.

"Decenas de edificios se han derrumbado en la ciudad de Salqin", dijo un miembro de la organización de rescate Cascos Blancos en un vídeo en Twitter, refiriéndose a otra ciudad a unos 5 kilómetros de la frontera turca.

El presidente Bashar al-Assad estaba celebrando una reunión de emergencia de su gabinete para revisar los daños y analizar los pasos a seguir, según informó su oficina.

Los habitantes de Damasco y de las ciudades libanesas de Beirut y Trípoli salieron corriendo a la calle y se subieron a sus coches para alejarse de sus edificios en caso de que se derrumbaran, según testigos.

Rescatan a un niño entre los escombros provocados por el terremoto

Oferta de ayuda de Estados Unidos

Estados Unidos estaba "profundamente preocupado" por el terremoto en Turquía y Siria y seguía de cerca los acontecimientos, dijo en Twitter el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan.

"He estado en contacto con autoridades turcas para transmitirles que estamos dispuestos a proporcionar toda la ayuda que sea necesaria", dijo.

El Servicio Geológico de Estados Unidos informó de que el seísmo, de magnitud 7,8, se produjo a una profundidad de 17,9 kilómetros. Informó de una serie de seísmos, uno de ellos de magnitud 6,7.

La región se extiende a lo largo de fallas sísmicas.

Fue el sismo más grave en Turquía desde 1999, cuando uno de magnitud similar devastó Izmit y la región oriental del mar de Mármara, muy poblada, cerca de Estambul, causando más de 17.000 muertos.

El temblor del lunes duró alrededor de un minuto y destrozó ventanas, según un testigo de Reuters en Diyarbakir, 350 kilómetros al este, donde un funcionario de seguridad dijo que al menos 17 edificios se derrumbaron.

Las autoridades dijeron que 16 estructuras se derrumbaron en Sanliurfa y 34 en Osmaniye.

Las cadenas de televisión TRT y Haberturk mostraron imágenes de personas recogiendo restos de edificios, trasladando camillas y buscando supervivientes en la ciudad de Kahramanmaras, donde todavía estaba oscuro.

"Nuestro trabajo principal es llevar a cabo las labores de búsqueda y rescate y para ello todos nuestros equipos están en alerta", declaró a la prensa el ministro turco del Interior, Suleyman Soylu.

También se sintieron temblores en la capital turca, Ankara, 460 kilómetros al noroeste del epicentro, y en Chipre, donde la policía no informó de daños.

"El terremoto se ha producido en una región que temíamos. Los daños son graves y generalizados", declaró a Haberturk Kerem Kinik, jefe de la Media Luna Roja turca, que hizo un llamamiento a la donación de sangre

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