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Luciano Benavides tiró la casa por la ventana. Este sábado, dos semanas después de haber ganado el Rally Dakar, el piloto salteño tuvo una celebración íntima en el acceso a la ciudad de Salta con invitados especiales como su compañero Edgar Canet, el español de 20 años e integrante del equipo KTM que compartió sus días en el desierto de Arabia Saudita.
El festejo estuvo a la altura de la apasionante definición de la carrera entre el menor de los Benavides y Ricky Brabec, que lo tuvo como vencedor al salteño por solo dos segundos (y se convirtió en la edición más peleada de la historia).
Después de traer el tercer Touareg a la capital salteña (los otros dos fueron obtenidos por su hermano Kevin en 2021 y 2023), los trofeos fueron exhibidos en el ingreso a la "World Champions Party", como se denominó la fiesta dakariana que terminó con fuegos artificiales y un cuadro de la artista Daniela Montesano, quien también le pinta a Franco Colapinto.
Además de los beduinos, las motos del Dakar también estuvieron presente (aunque las de las ediciones de 2025, porque la campeona será presentada como parte del museo KTM el próximo mes): no solo estuvo la 77 de Luciano, sino también la 47 con la que Kevin se despidió de las dos ruedas. Y también estuvo estacionado el UTV con el que el mayor de los Benavides entrenó antes de participar en esta edición (en la que terminó séptimo en la general y logró quedarse con tres etapas).
A cielo abierto, aunque con tres carpas, los presentes disfrutaron con Luciano y Kevin Benavides la victoria que llegó después de 9 Dakar para "Faster". Tras su debut en 2018 con 22 años, el menor de los hermanos pudo llegar a la cima, como ya lo había hecho al conquistar el Mundial de Rally Raid en 2023.
Las palabras del campeón
Con una pantalla de fondo que proyectaba imágenes de momentos clave de la carrera, Luciano se subió al escenario y le habló a los presentes.
"Cuando Kevin festejó sus Dakar aquí, yo me imaginaba también haciéndolo y ganar el Dakar fue un sueño para mí", dijo. Pese a la alegría de la victoria obtenida, Luciano también se refirió a que no fueron todas buenas sensaciones las que tuvo en carrera y contó que "en un momento pensé que no podía, que no llegaba después de la lesión que tuve en Marruecos (en octubre de 2025 tuvo una caída en la primera etapa del Rally de Marruecos y su propia moto le provocó fracturas en la rodilla izquierda)".
"No quiero olvidarme de nadie, pero no es solo un logro mío sino de todo mi equipo, del cabezón (Tomás Acedo, su asistente y mecánico personal), del Chino (Augusto Freytes, su coach), Pablo Sarmiento (su entrenador), de Marelo (Carmona) y de todos".
Además, le agradeció a la responsable de la fiesta, Isis Grifasi, su madre: "Es de ella todo esto, es la reina de la noche. Ella y mi hermana (Agostina) se pusieron al hombro esta fiesta y nosotros no hicimos nada". También estuvo presente, como en Arabia Saudita, su padre Norberto.
Kevin y Edgar, emocionados
Quien también habló fue Kevin, a quien se lo vio muy emocionado por el logro de su hermano: "Siento realmente mucha alegría y hoy, en la fiesta de Luciano, festejemos y estoy muy feliz por él y por todo lo que ha conseguido. Vamos por más como siempre".
Edgar Canet también fue invitado al escenario y este agradeció "el cariño con el que me recibieron en Argentina. Me voy a llevar la bandera", dijo y agregó que el Dakar "es todo de Luciano y hay que celebrar por lo que consiguió".
Sobre el final de la noche hubo fuegos artificiales, repartieron la torta de "Luciano Benavides ganador del Rally Dakar 2026" y la presentación del cuadro que pintó la artista Daniela Montesano. La mujer, nacida en la localidad bonaerense de Azul, trabajó en instituciones legendarias como el Museo Fangio y el Instituto Senna. Además le pinta cuadros al piloto de Fórmula 1, Franco Colapinto. Y esta vez lo retrató a Luciano Benavides, el dueño del Touareg y de una noche inolvidable.