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Trump intensifica su ofensiva en Groenlandia con una imagen que sacude la diplomacia global

Un montaje con inteligencia artificial difundido por el presidente de Estados Unidos encendió la tensión internacional al mostrarlo colocando la bandera estadounidense en Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca. La acción, lejos de ser un simple meme, se inserta en un contexto geopolítico de presión, aranceles y debates en foros globales sobre soberanía, seguridad y alianzas.
Martes, 20 de enero de 2026 08:17
Imagen creada por Inteligencia Artificial (IA) y difundida por Donald Trump en su red social.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner el foco de la política internacional sobre Groenlandia con una jugada visual que trasciende las redes: publicó en su plataforma Truth Social una imagen generada por inteligencia artificial en la que se lo ve colocando la bandera de su país en el helado territorio ártico, acompañado del vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. En la escena, un cartel declara a Groenlandia como “territorio de Estados Unidos, establecido en 2026, marcando simbólicamente lo que sería una anexión que hasta ahora es solo retórica.

La difusión de esta imagen se da en el marco de una creciente presión estadounidense por adquirir o controlar Groenlandia, una isla estratégica por sus recursos naturales y posición geopolítica, a pesar de que la mayoría de la comunidad internacional reafirma que no está a la venta y es parte del Reino de Dinamarca.

Más que una imagen: un impulso político

Lejos de limitarse a una provocación visual, la publicación forma parte de una estrategia comunicacional más amplia de Trump. Además de la imagen principal, el mandatario estadounidense compartió otra que lo muestra en un ambiente similar al Despacho Oval de la Casa Blanca, rodeado de líderes europeos y con un mapa donde Groenlandia -junto a Canadá y Venezuela- aparece bajo la bandera de los Estados Unidos.

Junto a esas publicaciones, Trump aseguró haber mantenido conversaciones telefónicas con figuras clave de la OTAN, entre ellas el secretario general Mark Rutte, sobre la importancia estratégica de Groenlandia para la “seguridad nacional y mundial”. Según sus declaraciones, estas conversaciones habrían sido “muy positivas” y formarían parte de los preparativos para un encuentro en el Foro Económico Mundial de Davos, donde planea discutir el tema con representantes europeos.+

Reacciones y consecuencias internacionales

La repercusión no se hizo esperar. En Europa, y especialmente en Dinamarca y Groenlandia, las acciones de Trump han sido recibidas con duras críticas. La primera ministra groenlandesa ha dejado en claro que la isla “no está en venta” y que su pueblo no desea ser parte de los Estados Unidos, reforzando la soberanía danesa sobre el territorio.

Además, la iniciativa ha coincide con protestas masivas en Dinamarca y Groenlandia, donde miles de manifestantes, bajo consignas como Greenland is not for sale” (“Groenlandia no está en venta”), expresaron su rechazo a cualquier intento de intromisión extranjera.

Además de la dimensión pública, las tensiones también se trasladan al terreno económico: Trump ha anunciado aranceles a varios países europeos que participan en maniobras militares o despliegues en Groenlandia, con la amenaza de aumentarlos si no se avanza hacia un acuerdo que favorezca los intereses estadounidenses.

Un contexto de alianzas tensas

Este episodio se suma a un cuadro más amplio de tensión entre Estados Unidos y sus aliados tradicionales. Más allá de la esfera ártica, Trump ha filtrado mensajes privados de líderes europeos, como el presidente francés Emmanuel Macron, que expresan confusión y desacuerdo con la estrategia estadounidense respecto a Groenlandia.

Mientras tanto, actores globales como Rusia y otros países observan y comentan sobre la disputa, generando una compleja red de posturas que, en algunos casos, cuestionan incluso la soberanía danesa en el Ártico, aunque estos pronunciamientos estén más vinculados a rivalidades geopolíticas que a un apoyo directo a Washington.

Un futuro incierto en el Ártico

La publicación de una imagen con IA puede parecer, a primera vista, un gesto simbólico. Sin embargo, en el contexto actual -marcado por las amenazas de aranceles, debates en foros internacionales como Davos, protestas masivas y declaraciones oficiales de líderes mundiales-, se percibe como otra pieza de una narrativa política ambiciosa y polémica. El impacto efectivo de estas acciones -si permanecerán en el terreno de la retórica o si desencadenarán cambios reales en el orden geopolítico del Ártico- aún está por verse.

En definitiva, lo que comenzó como una imagen en una red social se transformó en un nuevo frente de discusión global sobre soberanía, seguridad y poder geopolítico en una de las regiones más estratégicas del planeta.

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