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24 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
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Lluvia, con desmonte, canal tapado y vecinos inundados

El Consorcio del Río Toro alertó movimientos de suelo irregulares.
Sabado, 24 de enero de 2026 00:33
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Héctor Mansilla vive en barrio Libertad, en Campo Quijano. En la madrugada del lunes, su casa terminó bajo el agua y el barro por una situación que, lejos de ser "una casualidad", viene siendo advertida desde hace años y nunca fue atendida como corresponde.

Un movimiento "extraño" de tierra dentro de una propiedad privada provocó el rebalse de un canal de riego, generando la inundación de un amplio sector poblado y del centro de Campo Quijano. El agua avanzó sin control, ingresó a viviendas y dejó a varias familias con pérdidas materiales. La casa de Mansilla fue la más afectada: el agua alcanzó los 70 centímetros en el patio y entre 10 y 20 centímetros dentro de la vivienda. Recién después de más de 10 horas, con ayuda de amigos y vecinos, pudieron sacar el barro acumulado.

El Consorcio de Riego del Río Toro fue claro: no es la primera vez que ocurre. Según indicaron, en los últimos años ya se registraron al menos tres episodios similares. Recursos Hídricos está al tanto desde hace tiempo, pero el problema sigue sin resolverse. La sospecha apunta a un desmonte irregular y a trabajos sin autorización ni estudio de impacto ambiental, que desviaron el escurrimiento natural del agua y terminaron obstruyendo el canal de riego.

En enero de 2024, el Consorcio elevó una nota formal a la Secretaría de Recursos Hídricos alertando sobre movimientos de suelo detectados al oeste del canal principal, cerca de la torre de telefonía celular. En ese documento se advertía que un privado había cortado literalmente una lomada, sin permiso municipal y sin ningún tipo de evaluación ambiental, generando un daño directo al canal, al medio ambiente y a los usuarios del sistema de riego.

La respuesta técnica fue una inspección. La solución, nunca llegó. Tampoco hubo informes posteriores ni acciones concretas. El Consorcio fue contundente: no está en condiciones económicas de afrontar los costos de mantenimiento que provoca el accionar irresponsable de un particular.

Mientras tanto, los vecinos pagan las consecuencias.

Mansilla relató en primera persona cómo el agua bajó con una fuerza inédita, arrastrando sedimentos, basura y árboles, formando una laguna artificial que terminó ingresando a su casa. "Antes las tormentas eran fuertes, pero se podían sobrellevar. Esto empezó después del loteo y del desmonte en el cerro", afirmó. El arroyo, sin contención natural, creció y descargó todo su material sobre el canal, que colapsó.

"La casualidad ya no existe"

Lo más grave: esto ya había pasado. El año anterior, los responsables del cerro le aseguraron que no volvería a ocurrir. Volvió a ocurrir, y peor. El particular señalado públicamente como responsable salió a decir que todo se trata de una "campaña política" en su contra. Sin embargo, evitó referirse a los daños concretos que sufrieron los vecinos, ni dio explicaciones sobre las obras realizadas en el cerro.

Tampoco apareció esta vez por la vivienda de Mansilla ni respondió llamados.

El damnificado realizó una denuncia policial y evalúa avanzar judicialmente. "No tengo pruebas técnicas, pero la casualidad ya no existe", dijo. Lo ocurrido en Campo Quijano no es una tormenta excepcional. Es el resultado de falta de controles, obras privadas sin autorización. La próxima lluvia fuerte puede ser peor. Y si nadie actúa ahora, el agua volverá a entrar donde nunca debería entrar: en la casa de la gente.

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