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En la Casa de Salta, el gobernador Gustavo Sáenz fijó una postura frente al debate por la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional: el acompañamiento de Salta y de las provincias del interior estará condicionado a que no se vean afectados los recursos provinciales ni el esquema de coparticipación.
"Si no se afectan los intereses de las provincias, vamos a acompañar la reforma laboral", sostuvo Sáenz tras el encuentro que mantuvo con sus pares Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, y con el ministro del Interior, Diego Santilli, en el marco de la ronda de negociaciones que el Ejecutivo nacional lleva adelante para reunir apoyos legislativos durante las sesiones extraordinarias.
El encuentro tuvo como eje central la reforma laboral, pero también abordó la situación fiscal de las provincias y el estado crítico de las rutas nacionales, un reclamo recurrente de los gobernadores del NOA ante la falta de mantenimiento y conservación en los últimos años.
Sáenz remarcó que existe coincidencia en la necesidad de modernizar una legislación laboral que consideró "antigua", pero advirtió que el debate no puede avanzar sin contemplar a todos los actores involucrados. "La mesa tiene cuatro patas: los trabajadores, los sindicatos, los empleadores y las provincias", afirmó, y subrayó que cualquier modificación debe surgir del equilibrio y el consenso entre esas partes.
"La ley es necesaria, pero hay que hacerla bien", agregó el mandatario, en un mensaje directo al Congreso y al Gobierno nacional, y advirtió contra posiciones cerradas. "Decir 'o sale así o no sale' no sirve. Eso no es diálogo, no es consenso, es imposición", expresó.
Uno de los puntos de mayor preocupación planteados por Sáenz es el impacto fiscal que podría tener la reforma si se avanza con una reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias. Según explicó, ese cambio afectaría de manera directa la coparticipación, en un contexto económico complejo para las provincias.
"No resignaremos fondos de las provincias", enfatizó, y recordó que son los gobiernos provinciales los que deben garantizar servicios esenciales como salud, educación, seguridad e infraestructura. "Nosotros tenemos que resolver los problemas de nuestra gente", señaló.
En ese marco, el gobernador salteño planteó la necesidad de buscar alternativas y mecanismos de compensación para evitar una nueva pérdida de recursos. Entre las opciones mencionadas, se refirió a la posibilidad de analizar impuestos no coparticipables, como el impuesto al cheque, como parte de un esquema de equilibrio fiscal.
La situación de las rutas nacionales fue otro de los ejes del encuentro. Sáenz advirtió que la falta de obras de mantenimiento y conservación durante más de dos años genera serias dificultades para el norte argentino y para el país en su conjunto, afectando la producción, el transporte y la seguridad vial.
Desde una mirada regional, el gobernador destacó el trabajo conjunto del NOA. "Desde el norte argentino trabajamos de manera integrada, defendiendo el federalismo y los recursos que le corresponden a cada provincia", expresó, y afirmó que la integración regional es clave para garantizar desarrollo y oportunidades.
Consideran que fue positivo
Jaldo subrayó el perfil dialoguista de los mandatarios presentes, aunque advirtió que ese diálogo debe ser "de ida y vuelta". Señaló que la caída del consumo impacta en la recaudación del IVA y que una eventual baja de Ganancias reduciría aún más los fondos coparticipables. "Ya no tenemos margen", sostuvo.
Santilli, en tanto, calificó la reunión como "positiva", se mostró optimista respecto de la aprobación de la reforma laboral y aseguró que el Gobierno nacional trabaja de manera conjunta con los gobernadores y el Ministerio de Economía para atender los planteos provinciales. Además, confirmó que continuará con la ronda de encuentros.