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22 de Febrero,  Salta, Centro, Argentina
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El fin de la carne barata cambia el consumo

A raíz de la baja oferta, los precios se dispararon hasta 75% en el último año.
Domingo, 22 de febrero de 2026 01:49
Por la sequía de 2022 y 2023, la oferta de carne en el país es baja y la contrapartida es que lo que se vende está caro.
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El economista David Miazzo advierte que el mercado de la carne vacuna atraviesa una "crisis de oferta sin precedentes que disparó los precios un 75% en el último año", superando ampliamente la inflación general y marcando un quiebre estructural en la mesa de los argentinos.

El especialista explicó que este fenómeno "responde a una contracción productiva derivada de la sequía extrema de 2022 y 2023, que obligó a los productores a liquidar sus rodeos ante la falta de pasto, eliminando la máquina de producir terneros".

Actualmente, con la mejora climática, el sector inició un proceso de retención de hacienda para recomponer el stock, lo que demora la llegada de animales a la faena y mantiene los valores en niveles críticos que no se revertirán en el corto plazo. "Tenemos un proceso de contracción de oferta, básicamente hay menos oferta de carne y esto no termina siendo otro juego que un juego de oferta y demanda", explicó Miazzo en diálogo con Splendid AM 990.

El analista detalló que la falta de animales es herencia de la crisis climática pasada: "En 2023 tuvimos bajos precios de la carne porque tuvimos sobreoferta; el productor tenía 100 vacas, no tenía qué darles de comer y tuvo que venderlas".

Con la vuelta de las lluvias, el productor prefiere mantener al animal en el campo para que gane kilos, lo que estira los plazos de producción. "Un animal que antes era un ternero y rápidamente iba a faena, ahora entra en lo que se llama un proceso de recría; eso hace que la oferta se quede en el campo más tiempo", señaló.

A este escenario interno se suma un contexto internacional de escasez donde Estados Unidos se transformó en un importador neto que demanda proteína argentina, elevando los valores globales.

Los datos refrendan el panorama: hasta el 7 de febrero, Estados Unidos importó 323 mil toneladas de carne vacuna, con aumento de 27 mil toneladas (9%) con respecto al mismo período de 2025. En ese período, la Argentina le vendió 4.500 toneladas más (138%) respecto del año anterior.

Cambio en el consumo

Pese a la escalada de precios, Argentina mantiene su estatus de potencia consumidora, aunque con una canasta bien diversificada. En 2025, el consumo total de carnes (vacuna, aviar y porcina) marcó un récord histórico de 116,5 kilos por habitante. El pollo, con 47,7 kilos, ya compite "palo a palo" con los 50 kilos de la carne bovina, mientras que el cerdo alcanzó los 18,9 kilos gracias a un crecimiento de la producción local e importaciones desde Brasil.

"El consumidor termina sustituyendo por preferencia o por precio relativo", afirma el economista, confirmando que la dieta nacional vive una transformación profunda ante la imposibilidad de convalidar los nuevos costos del asado.

 

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