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Facundo Wierna
El Tribuno
Por momentos la vida cambia en cuestión de minutos. Eso fue lo que ocurrió con Felipe Córdoba, un joven tucumano que a los 16 años sufrió un ACV hemorrágico que lo dejó en estado crítico. Mientras permanecía en terapia intensiva, su familia, sus compañeros de colegio y toda una comunidad comenzaron a rezar por su recuperación. Días después, Felipe despertó. Para ellos, la fe tuvo un papel fundamental en ese proceso.
El 21 de mayo de 2025 había sido un día normal. Felipe había regresado del colegio y, como era habitual, se fue a dormir la siesta. Minutos después de despertarse, comenzó a sentir un fuerte dolor de cabeza. "Estaba en el living mirando el celular cuando le vino un dolor muy fuerte y se le adormeció la pierna", recordó Alejandra Albarracín, su madre.
Al principio pensaron que podía tratarse de un golpe o un malestar pasajero, pero todo ocurrió muy rápido. En apenas 10 o 15 minutos, Felipe entró en coma. La familia lo trasladó de urgencia a un centro de salud cercano y luego fue derivado al Hospital Ángel Cruz Padilla de San Miguel de Tucumán. Allí los médicos confirmaron el diagnóstico: había sufrido un ACV hemorrágico profundo, provocado por una malformación arteriovenosa de nacimiento.
El pronóstico era reservado. "Todos los días me decían lo mismo: 'mamá, su hijo está grave, hay que esperar'", contó su madre sobre aquellos primeros días de internación.
Mientras Felipe permanecía en terapia intensiva, sus compañeros del colegio organizaron un gesto que marcaría profundamente a la familia.
El viernes de esa misma semana, día en que el curso debía realizar una consagración a la Virgen, los estudiantes llevaron en peregrinación la imagen de María Auxiliadora hasta el hospital y rezaron por su recuperación. "Fue algo muy emotivo", recordó Alejandra.
Según relató, ese mismo día ocurrió algo que para ellos fue una señal alentadora. "Cuando la Virgen está y los chicos rezan afuera del hospital, el médico nos dijo que el sangrado se había detenido", explicó.
Al día siguiente, durante la tradicional procesión del 24 de mayo dedicada a María Auxiliadora, la comunidad volvió a pedir especialmente por Felipe. Esa noche, recién finalizada la manifestación de fe, se produjo otro momento que la familia recuerda con emoción: el joven reaccionó por primera vez apretando la mano de su tía.
El 25 de mayo, apenas unos días después del ACV, Felipe abrió los ojos. Los médicos comenzaron a pedirle pequeños movimientos para evaluar su estado: levantar un brazo, mover las manos, responder estímulos. Él cumplía cada indicación.
"Ha empezado reconociéndonos, preguntando por mí, pidiendo que esté la mamá", contó su madre.
Felipe permaneció internado 24 días. Un número que la familia también vivió con un sentido especial, ya que el 24 es la fecha dedicada a la advocación mariana. "Para nosotros era como si la Virgen nos fuera mandando señales", dijo Alejandra.
Felipe no recuerda lo ocurrido durante los días en terapia intensiva. Sin embargo, al conocer todo lo que sucedió mientras estaba internado, dice sentirse profundamente agradecido. "Me pareció un acto muy lindo de mis compañeros. Yo no lo pude vivir, pero después cuando me contaron todo fue muy emocionante", expresó.
Cuando le preguntan qué significado tiene para él haber despertado en medio de esos días de oración, su respuesta es clara: "Algo maravilloso. Yo soy creyente y siento que la Virgen y Jesús hicieron algo por mí".
Además de las oraciones, muchas personas se acercaron con gestos de apoyo: estampitas, agua bendita, mensajes y ayuda para los días de espera en el hospital. Incluso los padres de los compañeros del colegio se organizaron para llevar comida a la familia durante la internación.
"Nosotros nos dejamos abrazar por la gente. No nos guardamos el dolor solos", explicó su mamá.
Además, cuentan que el milagro no fue solo la recuperación de Felipe, sino también, que a raíz de la situación muchas personas de su círculo íntimo volvieron a acercarse a la Iglesia; y uno de los momentos que más recuerdan fue durante la consagración de los estudiantes, cuando muchos jóvenes decidieron confesarse. "De los 80 chicos que egresaban, 70 se confesaron. Para el Padre del colegio eso ya era algo milagroso", contó Alejandra.
Hoy Felipe continúa con controles médicos y lleva una vida prácticamente normal. La única restricción importante es que por ahora no puede jugar al fútbol, para evitar golpes en la cabeza durante su recuperación.
Pero pudo volver a compartir momentos con sus amigos, incluso reencontrarse con ellos en el viaje de egresados a Bariloche al que llegó de sorpresa sin que sus compañeros estuvieran enterados de que él estaría allí. Para muchos será creer o no creer, en este sentido, Alejandra dijo que "cuando estás en una situación de vida o muerte, necesitas creer en alguien. Y nosotros nos agarramos de la fe".
Repercusiones en las redes
Felipe contó su historia a El Tribuno y los videos publicados en las redes sociales del diario generaron numerosas muestras de apoyo de los lectores, con mensajes de fe y buenos deseos para su recuperación.
"Cómo no creer en ti, mamita María Auxiliadora", escribió Miri Tejerina en Instagram. Por su parte, Laury Jury comentó: "Gracias por tu testimonio, mamá. María Auxiliadora siga cuidando a Felipe". Otro usuario expresó: "Es un hermoso testimonio. Que Dios y la Virgen te sigan bendiciendo, Felipe".
También hubo mensajes emotivos en Facebook. "Es emocionante comprobar cómo nuestra Madre celestial cuida a nuestros hijos", escribió Noemí Toledo. A su vez, Silvina Tasca agregó: "Dios te bendiga con mucha salud".
Una cifra y señal de esperanza
Felipe permaneció 24 días internado, un número que su familia vivió con un significado especial: el 24 de mayo la iglesia católica celebra a María Auxiliadora, advocación a la que se encomendaron durante todo el proceso. "Para nosotros era como si la Virgen nos estuviera mandando señales", recordó su mamá. San Juan Bosco, fundador de los salesianos y gran difusor del amor a esta advocación, decía: "En el cielo nos sorprenderemos al ver todo lo que María Auxiliadora ha hecho por nosotros en la tierra".