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La palabra: sus mensajes del pasado

Martes, 15 de julio de 2014 02:49
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Continuaré, también en este artículo, desarrollando el tema encarado en otros anteriores sobre “La palabra del día”, de Ricardo Soca. Para ello -y con el objeto de no perder la originalidad de sus informes- me permito citarlo textualmente.

Oleaginoso

Las plantas oleaginosas, como la soya, son aquellos vegetales de cuya semilla o fruto se puede extraer aceite. Este adjetivo, que se emplea en nuestra lengua con el sentido de “perteneciente o relativo a los aceites vegetales”, proviene del latín ‘oleaginus’, que significa “hecho de madera de olivo”, formado a partir de ‘olea’, el nombre de ese árbol en latín, tomado a su vez del griego ‘elaion’. Tanto el adjetivo ‘oleaginoso’ como el nombre “aceite” se aplican no solamente al de oliva, sino a todos los aceites vegetales que se conocieron más adelante. En portugués -una lengua que en general se mantuvo más cercana al latín que al español-, se llama ‘azeite’ solo al de oliva; todos los demás vegetales o minerales, son ‘óleos’ en la lengua de Saramago.

Cubierto

Además de participio pasado del verbo ‘cubrir’, el vocablo ‘cubierto’ es un sustantivo que designa el juego compuesto por cuchara, tenedor y cuchillo. También se llama así el servicio que se pone al tender la mesa, compuesto -además de las tres piezas mencionadas- por plato, pan y servilleta, significado que se mantiene hasta hoy en el vocablo francés ‘couvert’. Antiguamente, en las mesas de los nobles, se cubrían los manjares, los platos, los vasos y los cuchillos, cucharas y tenedores. Hasta hace algunas décadas, los tres últimos se servían en estuches en las mesas reales. Por esa razón, en lugar de “tender” o “servir la mesa” se hablaba de “cubrirla” y los elementos que se ponían sobre ella se llamaban genéricamente “cubiertos”. Finalmente, ese nombre quedó solo para el cuchillo, el tenedor y la cuchara. La palabra proviene del latín ‘coopertus’, participio irregular de ‘cooperire’ “cubrir”. En portugués, este significante encontró un camino diferente y se optó en esa lengua por ‘talher’.

Vacuna

Virus o principio orgánico que, convenientemente preparado, se inocula a una persona o a un animal para preservarlos de una enfermedad determinada. La viruela fue una de las enfermedades más mortíferas de la historia por los millones de decesos que causó en el transcurso de varias epidemias en diferentes épocas. El médico inglés Edward Jenner (1749-1823) había observado, cuando todavía era estudiante, que las personas que habían contraído la fiebre vacuna -una variante de la viruela que atacaba solo a las vacas- se volvían inmunes a la enfermedad. Ya graduado, Jenner descubrió que había dos formas de fiebre vacuna y que solo una de ellas inmunizaba a los seres humanos, pero solo en 1796 tuvo oportunidad de inmunizar a un niño de ocho años aplicándole el virus de la viruela bovina. Más tarde se descubrieron maneras de inmunizar a la gente contra otras enfermedades, siempre mediante la aplicación de formas atenuadas de virus u otros agentes causales de las diversas dolencias infecciosas, como forma de estimular la producción de anticuerpos contra esas enfermedades. Las vacas ya no tenían nada que ver con el asunto ni tampoco la viruela, pero el procedimiento conservó el nombre de vacuna como recuerdo de la genial intuición de Jenner.

Alférez

El alférez era originalmente un oficial de caballería. Se originó a partir de la palabra árabe ‘alfaras’ “caballo”, de la cual se derivó ‘al-faris’ “jinete”. Más adelante, los ‘al-faris’ pasaron a ser los abanderados que desfilaban a caballo. Como esta función estaba a cargo de los subtenientes del ejército, acabó por darse a estos el nombre de ‘alférez’, aun en los casos en que no eran abanderados.

Nómade o nómada

Durante la mayor parte del tiempo que lleva sobre la Tierra, algo así como el 96% de un estimado de 150.000 años, la especie humana se ha agrupado en comunidades de cazadores y recolectores que no se establecían durante mucho tiempo en lugar determinado. Se desplazaban de un lugar a otro en función de las posibilidades de obtener alimentos y de la necesidad de protegerse de las inclemencias del tiempo. Esas comunidades se llaman ‘nómades’ o ‘nómadas’. La Academia Española prefiere hoy la segunda forma, pero en la edición de 1837 de su diccionario, cuando esta palabra apareció por primera vez, la entrada era encabezada por la primera: “nómade o nómada. adj. que se aplica al conjunto de familias ó pueblos errantes que no tienen domicilio fijo”.
En los córpora americanos que consulté, hallé una preferencia notoria por la forma ‘nómade’. La palabra proviene del latín ‘nomas, nomadis’, tomada a su vez del griego ‘nomás, nomados’, “que se traslada habitualmente en razón de los pastos”, derivada de otra palabra griega -nome- que significa “acción de pastar”. El etimólogo catalán Joan Corominas creía que este vocablo nos llegó del francés, lengua en la cual figuraba ya en el siglo XVI, lo que explicaría la terminación en -a, “anómala”, según él.

Vino 

El vino, el licor fermentado de la viña ‘Vitis vinifera’, acompaña a la humanidad desde hace miles de años. En la Biblia (Génesis 9,20-27) se atribuye el descubrimiento del proceso de elaboración del vino a Noé, descendiente de Adán de solo diez generaciones. En un episodio posterior al Diluvio, Noé habría plantado una viña con la que elaboró vino que bebió hasta embriagarse. Los rastros más antiguos del cultivo de la ‘Vitis vinifera’ se remontan al cuarto milenio a. de C. en la Mesopotamia, y un jarro manchado de vino que fue hallado en Irán ha sido datado en 3500 a. de C. Los latinos llamaron ‘vinum’ al jugo fermentado de esta uva. No se conoce el origen de esta palabra, pero se cree que se trata de un vocablo anterior a los indoeuropeos, del cual se derivó también el griego ‘oinos’ “vino”, que en nuestra lengua dio lugar a enología, el nombre de las técnicas de elaboración del vino. El vocablo latino fue tomado por lenguas prehistóricas germánicas, que lo convirtieron en ‘winam’, donde se originó el alemán actual ‘Wine’, el holandés ‘wijn’, el sueco y danés ‘vino’ y el inglés ‘wine’. En las lenguas romances, el español vino se corresponde con el portugués ‘vinho’, el francés ‘vin’, el catalán ‘vi’ y el italiano ‘vino’.

Los datos 

  • El médico inglés Edward Jenner (1749-1823) descubrió que las personas que habían contraído la fiebre vacuna (una variante de la viruela) se volvían inmunes a la enfermedad. Fue el principio a partir del cual se creó la vacuna.
  • El alférez era originalmente un oficial de caballería. Luego fueron los abanderados que desfilaban a caballo. Como esta función la tenían los subtenientes, se acabó dándoles este nombre aunque no fueran abanderados.
  • El vino, el licor fermentado de la viña "Vitis vinifera', acompaña a la humanidad desde hace miles de años. Los latinos llamaron "vinum' al jugo fermentado de esta uva.

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