¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

14°
22 de Mayo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Confirmaron las condenas para los rugbiers que golpearon y mataron a Fernando Báez Sosa

Era un fallo que tenía en vilo a los padres del joven asesinado a los 18 años en Villa Gesell. Cinco de los acusados cumplen prisión perpetua y tres cumplen una pena de 15 años de cárcel.
Viernes, 22 de marzo de 2024 15:31

La Cámara de Casación confirmó las penas para los rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Cinco de los acusados cumplen prisión perpetua y tres enfrentan una pena de 15 años de cárcel.

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La Cámara de Casación confirmó las penas para los rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Cinco de los acusados cumplen prisión perpetua y tres enfrentan una pena de 15 años de cárcel.

El ente judicial revisó la sentencia del tribual N°1 de Dolores y confirmó cada una de las penas, pero realizó una modificación. Los ocho rugbiers estaban condenados por homicidio agravado por el concurso premeditado de una o más personas con alevosía, pero los jueces determinaron que no se pudo determinar durante el crimen.

Si bien en términos coloquiales la descripción del hecho pareciera mostrar que fue alevoso, en términos técnicos el Código Penal exige algunas circunstancias que no se probaron, por lo que se quitó esa agravante. No obstante, como se mantuvo la premeditación, no pudo haber cambio en la pena porque en cualquiera de esos dos casos la única condena que se prevé es la perpetua.

Las condenas

Máximo Thomsen, Luciano y Ciro Pertossi, Enzo Comelli y Matías Benicelli fueron condenados a prisión perpetua por homicidio doblemente agravado por premeditación y alevosía, en tanto que Lucas Pertossi, Ayrton Viollaz y Blas Cinalli recibieron la pena de 15 años de prisión por el mismo delito, pero se les endilgó una participación secundaria.

El grupo de ocho rugbiers se mantuvo siempre unido a lo largo de estos tres años desde el momento del crimen a tal punto que la estrategia de defensa fue una pese a que durante el juicio surgió que algunos estaban más comprometidos que otros en la acusación.

Temas de la nota

PUBLICIDAD