inicia sesión o regístrate.
Recordamos al cantante, compositor, intérprete, poeta, escritor, nacido en Salta, el 3 de enero de 1941. Era conocido en su barrio como el "Niño Pupera". Vivía en la esquina de las calles Tucumán y Lavalle, en una humilde casita, con alambrado en su frente. En esa humildad crecieron sus sueños. En esa esquina hoy hay un importante hotel. Conocí a toda su familia, su mamita, sus hermanos entre los que resaltaba Carlitos Toro, también cantor y buen amigo. Su padre era un gran saludador desde su bicicleta, con la que se movía a su trabajo, porque era mozo del bar 'Madrid', en la calle Balcarce, cerca de la estación, de propiedad de los parientes de Jorge Cafrune, que también trabajó en ese lugar.
Desde esa realidad ha crecido su fama que rápidamente se hizo nacional y luego internacional. Compuso más de mil canciones, que conforman un ramillete de emociones repartidas por la patria. Siempre me sentí amigo y admirador de todo lo que hacía. Fue protagonista con Tachuela, un changuito del barrio, para armar la comparsa, que incluía entre otros a Tomás 'Tutú' Campos, el poeta José 'Burica' Gallardo y otros changuitos del ayer. En 1959 fue parte de 'Los Tabacaleros', luego de 'Los Viñateros', hasta llegar a conformar 'Los Nombradores', que le empezó a dar prestigio nacional.
En 1966 inició su carrera como solista y en 1967 fue Consagración del Festival de Cosquín, interpretando 'Indiecito dormido'. Su carrera artística creció a pasos agigantados con más de 40 discos de larga duración y los temas que componía solo y también con la poesía de Ariel Petrocelli y José Gallardo, grandes amigos, que me llenaron de júbilo la vida. Durante la dictadura de 1976, integró las listas negras y sus canciones fueron prohibidas, para evitar la censura utilizó el seudónimo de Casimiro Cobos.
Su repertorio se nutría de páginas célebres como 'El Antigal', 'Mi principito', 'Ya somos tres en la vida', Nostalgia mía', 'Mi mariposa triste', 'Este Cristo Americano', 'Zamba para olvidarte', 'Cuando tenga la tierra', que estremecía cuando la interpretaba la Negra Mercedes Sosa. Luego, en 1979, apareció la enfermedad, un cáncer de garganta, que le quitó fuerza, pero al que pudo doblegarlo con la ternura de su canción. Pude acompañarlo en ese tiempo complicado de su salud y con mucho esfuerzo supo continuar su camino. Su obra se multiplicaba con las voces de muchos intérpretes que la interpretaban. En 1985 recibió el Premio Konex, Diploma al Mérito en la disciplina Cantante Masculino de Folklore. En ese año cantaba solo y con su hijo Facundo, por ejemplo, en el 'Bingo Show'. El Congreso de la Nación le hizo un público reconocimiento por su aporte a la cultura popular argentina.
En 2002 se realizó un Tributo a Daniel Toro, en el teatro Astral con Los Fronterizos, Los Nocheros, Zamba Quipildor, Ariel Petrocelli, Abel Pintos, Yamila Cafrune, El Chango Nieto y sus hijos Claudio Daniel, Facundo Daniel, Carlos Alejandro, Daniela y Miguel Ángel, interpretando sus canciones. Recibió distinción de la Asociación Argentina de Intérpretes, AADI. Su libro: "Pompo Limón", poemas, Ópera Andina, Gofica Editora y Universidad Católica de Salta, pusieron su sentir en las páginas de este libro. Gracias Daniel por todo lo que diste, eres una luz en mi memoria. He cruzado toda tu historia por todos tus domicilios, hasta juntarnos en Vaqueros, tu última residencia terrenal, donde compartías la vida con el amor de tu esposa y los hijos que siempre volvían.