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Procesan a la santiagueña que "trató como mono" a un mozo en Brasil

La conducta de la joven generó un revuelo en medios y redes sociales: racismo en espacios públicos de Brasil. Su padre recurrió al Consulado. Lunes clave. Agostina lamentó su reacción.
Lunes, 19 de enero de 2026 01:38
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La abogada e influencer santiagueña, Agostina Páez, será conducida hoy a los tribunales brasileños, tras protagonizar un escándalo en un bar de Ipanema, Río de Janeiro, al atribuírsele gestos racistas a un mozo, comparándolo con un mono (macaco), y por el cual le fue retenido el pasaporte y se le instalará una tobillera electrónica.

El incidente sobrevino el miércoles 14 de enero, mientras la santiagueña (29), disfrutaba del relax vacacional junto a otras tres santiagueñas, una de ellas también letrada.

Según la denuncia, ante la policía civil local, el suceso fue nocturno y se desencadenó a partir de una discusión sobre el pago de la cuenta en un bar y boliche.

Trascendió que cuando Agostina y las otras santiagueñas se aprestaban a retirarse, un empleado del local detectó un error en la factura y fue entonces que comenzó la discusión.

Fue a verificar las cámaras

En ese contexto, Agostina habría hecho gestos y expresiones interpretadas por el trabajador como racistas. Para constatarlo, el hombre se dirigió a verificar en las cámaras.

Mientras tanto, según consignó el medio O'Globo, el gerente del bar solicitó a Agostina que no se retire. Tras confirmar lo ocurrido, denunciaron ante la Policía local.

Páez habría dirigido insultos y gestos ofensivos de contenido racial al empleado, además de utilizar la palabra "mono", considerada discriminatoria especialmente en este país.

El caso movilizó a medios y redes sociales, reavivando el debate sobre la lucha contra el racismo en espacios públicos de Brasil.

La Policía de Rocinha solicitó a la Justicia la retención del pasaporte de Agostina y la imposición de una tobillera electrónica. La investigación se centra en determinar la responsabilidad penal de la acusada. Los registros de cámaras y los testimonios recabados forman parte de las pruebas.

La acusada permanecerá bajo monitoreo electrónico y sin la posibilidad de abandonar Brasil, mientras se resuelve su situación procesal.

Tolerancia cero

El proceso judicial forma parte de la política de tolerancia cero que las instituciones locales aplican frente a actos de racismo y discriminación.

Según Diário da Guanabara, la Justicia impuso las medidas cautelares como respuesta inmediata al incidente y en consonancia con la legislación contra los delitos de odio. El sistema judicial brasileño prevé sanciones severas para este tipo de conductas, consideradas inaceptables tanto en el marco legal, como en el orden social.

A su vez, el Ministerio Público evalúa la posibilidad de presentar cargos formales por discriminación racial, lo que podría derivar en una causa penal de mayor gravedad.

Agostina está arrepentida 

"Hemos salido con mis amigas a un boliche. Pagamos la entrada y lo que hemos consumido. Cuando estábamos por salir, nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes de todo, con los horarios y todo", señaló Agostina en diálogo con El Liberal.

"Nosotras empezamos a decirles que nos están robando, que son unos ladrones. Ellos se nos empiezan a reír en la cara. Pagamos de todos modos".

Aún así, Agostina reconoció: "Igual, mi reacción no debería haber sido esa". "Y ahora estoy encerrada en un departamento porque sé que en todos los medios brasileros está mi cara, mi nombre", resaltó.

"Estoy recibiendo amenazas. Estoy muerta de miedo. Me han dicho que si intentaba salir en el avión directamente iba a ir presa. Por ahora voy a tener este proceso en libertad. Tengo mi DNI (no así su pasaporte), no me lo han retenido, pero no puedo salir y me van a poner una tobillera la otra semana", enfatizó la joven a esa redacción.

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