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El barrio Grand Bourg atraviesa días de fuerte preocupación por la inseguridad. A los reiterados reclamos de vecinos y comerciantes se sumó en las últimas horas un hecho que conmocionó a la comunidad: el desvalijamiento total de un jardín maternal, ocurrido a metros de una plaza y a pocas cuadras de una dependencia policial. En ese contexto, la Policía de Salta dispuso una serie de cambios en el esquema de seguridad y la renovación de autoridades de la Comisaría 16, perteneciente al Distrito de Prevención 1.
Según se informó oficialmente, la reestructuración apunta a reorganizar el trabajo territorial, fortalecer la investigación criminal y mejorar la presencia policial en la vía pública. Como parte de las medidas, se resolvió el recambio en la conducción de la comisaría, con el objetivo de optimizar la gestión operativa y reordenar el funcionamiento interno.
Más patrullajes
El nuevo esquema prevé la incorporación de una unidad de Seguridad Urbana y el refuerzo de los patrullajes en los más de 20 barrios que abarca la jurisdicción. Estos recorridos serán auditados desde el Centro de Coordinación Operativa (CCO), con el fin de garantizar cobertura en zonas consideradas sensibles.
Además, se intensificarán los Operativos de Protección Ciudadana, con controles preventivos y acciones coordinadas para la detección temprana de conductas delictivas.
Refuerzo del área investigativa
Otro eje central es el fortalecimiento del Grupo de Investigadores de la Comisaría 16, que ahora contará con personal especializado de la División Delitos contra la Propiedad. Estos equipos trabajarán de manera articulada con la Fiscalía de la zona, profundizando tareas de análisis, recolección de pruebas y persecución penal.
Desde la fuerza señalaron que las medidas responden a los requerimientos de los vecinos y buscan mejorar la capacidad de respuesta, en un contexto de creciente demanda por mayor seguridad.
El robo al jardín maternal
La reestructuración se conoció un día después de un hecho que volvió a poner al barrio en el centro de la escena. Durante la madrugada, delincuentes ingresaron al jardín maternal Gulili, ubicado sobre avenida Los Incas al 3100, y se llevaron absolutamente todo.
El robo fue descubierto alrededor de las 7.30, cuando una docente llegó para iniciar la jornada. "Lo primero que vio fue que las donaciones estaban revueltas. Después, al llegar a la parte administrativa, notó que no quedaba nada", relató a El Tribuno la directora del establecimiento, Luján Muratore.
Los ladrones sustrajeron computadoras, impresoras, módem de Wi-Fi, equipos de música, materiales didácticos, juguetes, sillitas, microondas, productos de limpieza, escaleras, bombas del tanque de agua y cámaras de seguridad. Incluso arrancaron los aires acondicionados, aunque los dejaron en el lugar al no poder desconectarlos.
Según se informó, el acceso no habría sido forzado. Dentro del edificio había un bolso con llaves que permitía recorrer todas las salas. "No quedó un solo lugar sin que busquen", explicó Muratore. En el patio dañaron piletas plásticas y rompieron la jaula de los conejos que forman parte del espacio educativo.
Vieron a dos
Una vecina aseguró haber visto a dos personas en actitud sospechosa cerca de las 2 de la madrugada y dio aviso a la policía, pero el móvil no habría llegado en ese momento. "A la mañana vinieron enseguida y Criminalística trabajó muy bien, pero el robo ya estaba hecho", lamentó la directora.
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