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El jefe de Gabinete de Salta, Sergio Camacho, reconoció que el escenario económico condicionó la negociación salarial con los estatales y dejó una definición clara: "Seguramente nos hubiera gustado tener una mejor paritaria, pero también es cierto que el marco y el contexto nos lleva al límite de nuestras posibilidades".
La Provincia cerró un incremento del 10% escalonado para el primer semestre y acordó una revisión en mayo. Frente al reclamo gremial por la pérdida frente a la inflación del año pasado -cuando la suba salarial fue del 23% frente a un 31% de inflación- Camacho confirmó que la discusión sigue abierta. "Parte del acuerdo cerrado de paritaria indica una revisión en mayo, y como ustedes saben el desglosamiento del incremento llega hasta junio. Estamos en permanente contacto", sostuvo en diálogo con Radio Salta.
Además, explicó que continúan las mesas sectoriales con cada área del Estado. "La continuidad en el diálogo es permanente, siempre buscando el compromiso y la mejor posición del empleo público, pero también con el compromiso de llegar con la salud y con la educación", señaló.
En defensa del esquema salarial, el funcionario agregó que el impacto real no se limita al porcentaje anunciado: "Cuando tomamos como parámetro el sueldo de un docente con 10 años de antigüedad, ese docente sigue estando en una grilla nacional tercero en la lista de cuánto cobra respecto del resto de las provincias del país". Y recordó que la Provincia volvió a asumir partidas que antes enviaba Nación: "Tuvimos este año nuevamente haciéndonos cargo del incentivo docente, como también en el área de salud de actividad crítica. El porcentaje en términos de paritaria no solo es el que se ve, este 10%, sino mejoras que a cada sector le van llegando".
Caída de fondos
Camacho contextualizó la negociación salarial dentro de un escenario de fuerte retracción de recursos nacionales. Explicó que la Provincia recibe "una cantidad de fondos muy importante de menos", producto de la baja en la coparticipación y la eliminación de transferencias no automáticas.
Detalló que entre esos fondos se encontraban el subsidio al transporte, el incentivo docente, la asistencia a pacientes oncológicos y programas vinculados a discapacidad. "Son acciones que el Estado nacional desarrollaba en la provincia y que dejó de hacer", afirmó.
A eso se suman obras inconclusas: "Dejó 2.000 viviendas a medio construir, 19 centros de desarrollo infantil, 20 escuelas que se estaban remodelando, el alteo del dique El Limón y otras tantas cosas que significaron que nosotros debamos hacernos cargo de una manera o de otra".
Sin embargo, aseguró que el Gobierno provincial mantuvo la actividad. "No se ha paralizado el gobierno y esto claramente solo es posible cuando hay un ordenamiento desde el punto de vista económico y cuando este gobierno resulta previsible", expresó.
Las prioridades
Camacho destacó que, pese al ajuste, la gestión sostiene ejes centrales. En educación, informó que se invirtieron 12.000 millones de pesos en la puesta a punto de más de 1.000 escuelas antes del inicio del ciclo lectivo.
En seguridad, mencionó la mejora de comisarías y la reconstrucción de módulos de alcaidía en Tartagal, Orán y Metán. Y en salud, puso el acento en la implementación del hospital virtual. "Viene a cubrir una demanda existente en el interior de la provincia que es la ausencia de especialidades médicas. Cada salteño va a tener la posibilidad, viva donde viva, de ser asistido con toda la tecnología del caso por especialistas", explicó.
Relación con Nación
Uno de los puntos más sensibles fue la relación con el Gobierno nacional. Consultado por la aparente tensión entre el discurso crítico hacia la Casa Rosada y el acompañamiento legislativo a proyectos oficiales, Camacho fue categórico: "No es un juego, es una posición política".
Explicó que el gobernador Gustavo Sáenz entiende que un presidente electo con mayoría debe tener la posibilidad de llevar adelante su plan. "El gobernador tiene claro que cualquier presidente que goza de una mayoría tiene que tener la posibilidad encomendada por la gente que lo votó de llevar adelante un plan de gobierno".
Sin embargo, marcó un límite: "Siempre que las decisiones no impacten directamente sobre las necesidades de los salteños serán apoyadas. Aquellas que no, no serán apoyadas".
Para Camacho, la clave es la gobernabilidad. "El marco de dar gobernabilidad siempre primó en la gestión de Gustavo. Cuando hay que plantarse y defender el derecho de los salteños, así lo hacemos. Y cuando hay que dar gobernabilidad para que este gobierno pueda llevar adelante ese plan que la gente votó, también corresponde hacerlo".
Rutas y ferrocarril
En materia de obras estratégicas, confirmó que la Provincia avanzará con financiamiento internacional para completar tramos de la Ruta 51 y consolidar el corredor bioceánico, pese a que no es una responsabilidad directa del Estado provincial.
También se refirió a la posible privatización de los ferrocarriles y al interés para Salta en los ramales C14, C16, C18 y C25. "Para la economía salteña es muy importante lo que pueda significar en términos de productos que importa Bolivia y que Salta está en condiciones de proveer", sostuvo, y pidió que cualquier concesionario invierta y potencie la red existente.