Hoy se recuerda a nivel mundial uno de los hechos de ovnis más resonantes de la historia de la ufología, el Caso Roswell. En él se refiere al supuesto choque en julio de 1947 de una nave extraterrestre en Roswell, Nuevo México, Estados Unidos. Se han escrito libros, novelas de ficción, se rodaron películas y elaborado informes serios sobre este tema.
En 2011, la página oficial del FBI reveló, en documentos desclasificados, que uno de sus agentes “tomó nota constatando que un ciudadano anónimo afirmó haber hallado extraterrestres en el interior de platillos volantes encontrados en el suelo en Nuevo México”.
Los diarios estadounidenses titularon el 8 de julio: "Las fuerzas aéreas capturan un platillo volante en un rancho de la región de Roswell".

En Salta


Cada año cuando recordamos el caso de Estados Unidos, a los salteños nos resulta inevitable relacionarlo con un hecho similar ocurrido en Joaquín V. González. Por su importancia, los especialistas lo bautizaron como el “Caso Roswell Argentino”.
La mañana del 18 de agosto de 1995, la prensa reportaba la caída de una supuesta nave extraterrestre en jurisdicción del departamento de Anta.
Antonio Galvagno, piloto de aviación civil, recordó que el día anterior se encontraba almorzando junto a su esposa. Alrededor de las 13.50 escuchó una gran explosión, que hizo vibrar a todo el pueblo. Contó que su primera sensación fue de miedo. Creyó que se trataba de un temblor, de esos que cada tanto hacen estremecer a la provincia. Pero después de unos minutos salió a la calle y divisó una gran franja de humo en el cielo, que lo hizo pensar en la caída de un avión o de un meteorito. La estela fue observada por decenas de vecinos.
La curiosidad impulsó a Galvagno a iniciar un patrullaje por la zona, con un avión ultraliviano biplaza. Se concentró en el cuadrante donde aparentemente se había producido la colisión, conocido como la Serranía Colorada. El aviador divisó allí una columna de humo que describió como “una nube de hollín, con partículas metalizadas. Ese día la búsqueda se desarrolló sin novedad. No encontré nada”.


El misterio

Galvagno dedicó los siguientes 15 días a la buscar indicios de lo que pudo pasar en el lugar, pero sin resultados positivos. Según su relato, se reunió con un grupo de personas pertenecientes a Gendarmería Nacional. Contó que ellos le habrían prohibido que continuara la búsqueda, que hiciera cualquier tipo de investigación y que sobrevolara la zona. Sin embargo el piloto, junto a un grupo de lugareños, decidió continuar con las averiguaciones. La noticia trascendió en los medios televisivos, gráficos y radiales de todo el país. Galvagno recordó que se hicieron eco programas como el de Susana Giménez y de Jorge Ginzburg. También Telenoche, Crónica y revistas como Gente, que enviaron periodistas a la zona.
Nunca se supo por versiones oficiales lo que sucedió en la serranía de Joaquín V. González, donde sólo quedó un área quemada de alrededor de 500 metros de ancho por cinco kilómetros de largo. El piloto anteño cree que por allí se habría deslizado la nave.
“La vegetación no volvió a crecer en ese sitio y el área permaneció cerrada. Gendarmería y la Fuerza Aérea adujeron razones de seguridad nacional” concluyó Galvagno, quien siempre creyó, al igual que muchos vecinos de Anta, que se trató de un caso UFO.
 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...