“He dejado de trabajar sólo para obtener un poco de Justicia, para mí y para dos menores a quienes la policía entregó a supuestos damnificados por un robo para que los lincharan, en un la comisaría de General Güemes”, denunció ayer a nuestro medio Luciano Ruiz, oriundo de la provincia de Santiago del Estero, artesano del cuero de profesión.

Ruiz reveló que su hijo desapareció a las 20 del lunes, pocos minutos después que fuera enviado por su madre a comprar yerba a un negocio llamado La feria, en el barrio Cooperativa. “Como no regresaba, lo buscamos por todos lados, hasta que a las 23 la Policía nos avisó que se hallaba detenido. Me fui a la comisaría con ganas de ajusticiar a mi propio hijo, a quien he criado rigurosamente en la humildad y en el sentido de ganarse el pan con el trabajo diario”, relató con emoción el artesano. Dijo que al arribar a la dependencia “me encontré con el chico destrozado, sangrante y lloroso. No había nadie en el 911, sólo una mujer que no sabía cómo explicarme por qué mi hijo y su amigo estaban esposados y flagelados”.

En medio de la confusión, la policía le manifestó que los habían detenido por el hurto de un celular. El hombre se transfiguró.“Le dije a Samuel Luciano, mi hijo, que lo que había recibido allí era poco a lo que le esperaba en la casa, en tanto el otro chico se encontraba aún peor”, refirió . Al ver al padre ofuscado, el menor le relató paso a paso lo que había ocurrido. “Me contó que salió del Colegio Nacional a las 7.40, se fue a la casa junto con su compañero y ni bien llegó su madre lo mandó a la feria a comprar yerba”, expresó el hombre. Con los ojos llorosos, al recordar los momentos vividos, Ruiz sostuvo que en todo momento su hijo le repetía: “No te he fallado papá”.

Según el chico, en el trayecto al almacén, él y su amigo fueron interceptados por un móvil del 911 y lo detuvieron como sospechosos de haber robado un celular a un empleado de Rentas, de apellido Miranda.

La negativa de los chicos y los nervios hicieron que los levantaran. El adolescente relató el episodio a El Tribuno en esto términos: “Cuando nos llevaban en la camioneta los policías nos advirtieron que debíamos confesar dónde ocultamos el celular o de lo contrario nos entregarían a los denunciantes para que a patadas nos quiten las ganas robar”. El menor les respondió: “Si nos pegan mis padres los van denunciar y a partir de ese momento comenzó una lluvia de cachetadas”. Luego agregó: “Nos esposaron por las espaldas nos pusieron una bolsa en la cabeza y llamaron a los dueños del supuesto celular, quienes nos agarraron a patadas en el suelo hasta que me desmayé. Y así esposados y golpeados nos dejaron tirados en una celda”.

Los apremios sufrido por estos chicos, recuerda un caso ocurrido en la misma comisaría de General Guemes y que recorrió en mundo a través de las redes sociales. Fue en julio de 2012 cuando un impresionante video mostró los tormentos a que fueron sometidos dos detenidos.

“Yo no podía ver nada por los golpes que me dieron”, dijo el menor como para graficar la golpiza que recibió junto a su amigo. Dijo que una hora después los llevaron al hospital Joaquín Castellanos, pero no los atendieron. Finalmente, los trasladaron al San Bernardo de Salta. “No sé con qué cuento nos hicieron atender, luego nos entregaron a mi padre que estaba furioso conmigo porque creyó que yo lo había defraudado”, dijo casi quebrado el menor.

“Salí a buscar a los agresores”

Luciano Ruiz explicó que para corroborar los dichos de su hijo, fue al colegio donde este concurre y confirmó que salió a las 19.40. Además pudo determinar que el robo del celular se produjo a las 18.30. “Es decir que a esa hora mi hijo estaba en el colegio”, señaló. “Los compañeros y profesores le dieron la razón a mi hijo. De la furia, amigo, me armé con un fierro y ya estaba por salir en busca de esos que patearon a los chicos en la comisaría, pero un policía no me quiso dar la dirección de los denunciantes para que no cometa un delito más grave”, dijo. Ruiz calificó de “irresponsable” el proceder de los policías que entregaron a los menores para que los golpearan. “Quiero que la población conozca estas cosas y por eso comencé a denunciar este hecho en todos los medios y en la fiscalía. En Gemes, en la comisaría, no quisieron recibirla, y no voy a parar hasta que este linchamiento de menores quede escarmentado”, dijo el artesano.

Una dependencia contaminada con un oscuro pasado 

Por Rubén Arenas



EN 2012. LA IMAGEN DEL VIDEO MUESTRA LOS APREMIOS A UN DETENIDO

La Policía de Salta confirma, una vez más, que volvió contaminarse con el oscuro pasado de la dictadura militar. Ocurrió con el caso de las turistas francesas, asesinadas en 2011 en la quebrada de San Lorenzo, en el que seis integrantes de la Brigada de Investigaciones -que habían sido premiados y ascendidos por el Gobierno- terminaron procesados por apremios ilegales cometidos en perjuicio de detenidos.

El colmo del proceder de la fuerza se manifestó de la peor manera en julio de 2012 cuando un video difundido por las redes sociales mostró al mundo las torturas a que fueron sometidos dos detenidos en la comisaría de General Gemes.

Esta misma dependencia policial vuelve a ser noticia hoy con el virtual linchamiento que sufrieron dos menores sospechados del robo de un celular. La situación llegó al límite de lo increíble, porque esta vez los policías abrieron las puertas de las celdas para que los denunciantes del robo agredieran salvajemente a los chicos, según la denuncia del padre de uno de ellos.

“Nos enteramos lo que pasó por el diario e inmediatamente abrimos una investigación en la División de Asuntos Internos de la secretaría de Seguridad”, expresó el ministro del área, Alejandro Cornejo D'Andrea. El funcionario sostuvo que Gobierno ya se encuentra dilucidando qué fue lo sucedido en una comisaría de General Gemes, a donde personal civil del ministerio viajó para entrevistarse con todos los involucrados. “Según lo que averiguamos hasta ahora, se trató de un robo a mano armada con una pistola de juguete”, explicó Cornejo D'Andrea. Y agregó: “Cuando llegaron los menores a la comisaría, los damnificados reconocieron a los chicos y los empezaron a atacar y los policías que estaban en el lugar los separaron”, dijo. Por el momento se inició un sumario interno, mientras la Justicia analizaba el caso a partir de la denuncia realizada por el padre que denunció el hecho.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...