Receso invernal: oportunidad de pasar tiempo de calidad entre padres e hijos

Las vacaciones de invierno duran quince días y se presentan como un escenario con luces y sombras para familias en las que cada miembro tiene actividades pautadas y la suspensión del periodo lectivo activa una serie de consecuencias en cadena. Los padres que pueden hacerlo solicitan una semana o dos de licencia laboral para organizar y compartir una agenda de ocio recreativo con sus hijos. Otros, sin esta chance, ven sobreexigido su presupuesto en niñeras o colonias para que los chicos estén cuidados, seguros y reciban otros estímulos de los habituales en el ámbito escolar. Más próximos o más lejanos algunos conflictos se avizoran.

Por ejemplo, Mariana Castillo (37), empleada bancaria, le contó a El Tribuno que con su marido, empleado de un hotel, realizan esfuerzos ingentes para conciliar una semana de descanso con sus dos hijos Santino (8) y Lucas (6). 

“Mis chicos estudian en un colegio privado y ven cómo sus compañeritos van a las fincas o casas de fin de semana de familiares directos, por lo que los problemas empiezan ahí: en explicarles que tienen que declinar esas invitaciones por más bienintencionadas que sean -que lo son- porque sus padres buscan pasar un tiempo de a cuatro”, manifestó. 

En este sentido la licenciada Carina Salas (MP 331 MEC 111), directora del CePsi y docente de la Universidad Católica de Salta, expresó que todos los niños necesitan -y demandan- que los adultos estén disponibles emocionalmente en estos días que se neutralizan las obligaciones estudiantiles. 

Por ello, todos los integrantes de la familia deben poner de su parte para estrechar lazos emocionales. “La realidad es que el receso invernal de los niños no coincide con el de los padres. Los que pueden se toman unos días y organizan vacaciones para esas fechas, pero no todos pueden hacerlo; por lo que implica un desafío de organización familiar, en el que hay que compatibilzar las necesidades de todos”, expresó Salas. Así más que notar el desembarco paulatino del estrés convivencial señaló que “este es un período en el que es deseable el equilibrio entre tiempo de juego, ocio recreativo, descanso, momentos con amigos y un recreo de disfrute”.

Retos

Por su parte, Salas indicó que lo primero que se debe considerar es cómo resolver dos desafíos que indudablemente se presentarán en todos los casos: la sobreoferta de actividades y la demanda de los chicos, ambos relacionados con las ansias consumistas inextinguibles y a veces inoportunas.

La docente Soledad Villán (32), por ejemplo, mencionó a este medio que su única hija, Guadalupe (8), aprovecha para “antojarse de todo”. “Es increíble cómo una salida al teatro o al cine se transforma en un asalto a mano armada. No son pocas las veces que la hago caminar de regreso a casa por el medio de la peatonal para que su visión no alcance las vidrieras”, se lamentó. 

Ante estos percances, Salas definió: “El que sea un momento de disfrute no significa que haya que salir del presupuesto familiar. El tiempo de calidad con los niños va de la mano de actividades lúdicas creativas y al aire libre. La psicología indica que es precisamente la actividad creativa y lúdica la que propicia el desarrollo cognitivo, afectivo y social”. De esta manera “lo importante es considerar que para el desarrollo de recursos emocionales para los niños, lo que se necesita son buenos momentos y para ello podemos prescindir de gastos onerosos o actividades que promuevan el consumo excesivo. Los momentos agradables con los niños no necesariamente tienen que ser sinónimo de gastos que pongan en riesgo el presupuesto”.

Además, Salas indicó que se debe atender a que las normas, pautas y valores del sistema familiar continúen en el período vacacional, “siendo un momento propicio para promover espacios de actividades familiares, aprovechando el tiempo libre. “Los niños necesitan adultos que estén disponibles emocionalmente, con sintonía emocional”, dijo Salas, quien además compartió con El Tribuno pautas para pensar el receso familiar:

1) Proponer alternativas para que los niños puedan elegir. “Es una muy buena oportunidad para promover otros aprendizajes, saliendo de las pantallas y la TV, tales como la utilización del tiempo de ocio, optando por juguetes, ir en bici a pasear, leer un libro, hacer pijamadas con primos, jugar con amiguitos, etc. Se trata de enseñarles a ocupar el tiempo de diversas formas”, describió, no sin advertir que “los niños también se cansan, por lo que no es necesario que tengan todo su tiempo libre ocupado”.

2) Jugar con ellos. Esto ayuda a estrechar relaciones entre los distintos miembros de la familia. “La necesidad de trabajar de ambos padres y las rutinas cotidianas pueden reducir las situaciones en las que se comparten vivencias con los chicos. No obstante, no es solo la cantidad de interacciones las que realmente proporcionan un entorno rico y positivo, sino el tipo de actividades que se ofrecen”, señaló Salas. 

3) Ser coherentes. “Los padres son modelos de relación, de pautas de construcción de vínculos, de resolución de conflictos. La seguridad emocional que proporcionan los encuentros con los adultos -no el tipo de juguetes y las oportunidades materiales-, la calidad del vínculo -no la suma de los objetos o la inversión económica- es lo que realmente importa”, dijo Salas.

4) Promover espacios de construcción de estilos de apego seguros. Estar atentos a sus necesidades y orientarlas adecuadamente.

Actividades gratuitas para niños en los museos

En el Museo Antropológico de Salta (Ejército del Norte y Ricardo Solá) se habilitó el ciclo Vacaciones con Cine. El martes 3 y 10 y los jueves 5 y 12 de julio, de 16 a 17.30, proyectarán películas aptas para niños de entre 6 y 12 años. La actividad es gratuito, sin límite de asistencia y estará al cuidado de Carlos Calzadilla.

También gratis darán el taller Conociendo el Patrimonio, el martes 3 y el jueves 12, de 11 a 12. Fue pensado para niños de 5 a 12 años. El cupo se cerrará con la inscripción de 20 niños y la responsable es Sandra Rodríguez Echazú.

Las profesoras Eugenia y Nelly López darán sin cargo un taller de dibujo y pintura el miércoles 4, viernes 6, martes 10, miércoles 11 y viernes 13, de 11 a 12. Cada clase recibirá hasta 20 niños, de entre 6 y 12 años.

Carlos Calzadilla impartirá el taller de dibujo y pintura “Recreando pinturas rupestres” los miércoles 4, 11, 18 y 25, y los viernes: 6, 20 y 27, de 16 a 17, con un cupo de hasta 20 niños.

Además, brindarán un taller de modelado en porcelana fría, gratuito y solo para 20 niños, el viernes 13, de 11 a 12. La responsable es la profesora María de la Paz Roldán.

Sin costo el profesor Javier González dictará un taller sobre expresión corporal en la danza, gratis y para 30 niños el viernes 13, de 16 a 17.30.

Hay un taller de arte arancelado ($400 y se incluyen materiales) que realizará Cecilia Presza los miércoles 4 y 11, de 16 a 17.30. Recibe un cupo de 20 niños, de 5 a 10 años.

El Museo Antropológico de Salta está abierto al público de martes a domingo, de 9 a 19, y atienden consultas en el (387) 4222960.

Sobre historia

En el Museo Güemes (España 750) los martes 3 y 10 de julio, de 17 a 18, se realizará la actividad gratuita y con cupo limitado “¿A dónde van las sombras?”, a cargo de Nela Ribas Cubas. Fue programada para niños a partir de 5 años, los que deben ir acompañados de un adulto. “En este espacio lúdico plástico se trabajará con emblemáticos soldados, figuras costumbristas y diversos animales para descubrir la magia detrás de sus sombras, su simbología, su fuerza y su alma gaucha”, dijeron los organizadores.

Mientras que los miércoles 4 y 11, de 17 a 18, se dará el taller gratuito y con cupo limitado “Los condimentos para un buen retrato”, también con Nela Ribas Cubas y para niños a partir de 5 años acompañados por un adulto. “Se trata de un taller diferente para pintar el retrato del general Martín Miguel de Güemes, paisajes y diversas escenas, a partir de la mezcla y preparación de especias que colorean y tiñen de aromas cada representación. Matices, tonos y una gran fuerza expresiva harán de esta propuesta una experiencia diferente”, señaló Ribas Cubas.

Los domingos 1 y 8, los viernes 6 y 13, y los sábados 7 y 14, de 17 a 18.30 se realizará el espectáculo participativo teatral “Aventuras de a caballo. Cuando los héroes hace su camino”.

La tátara, tátara nieta de Don Quijote de la Mancha, Sancha de la Mancha (Georgina Parpagnoli), revive las fabulosas aventuras vividas por su tátara, tátara abuelo, en un relato donde las historias más disparatadas cobran vida. La historia pone en relieve la valentía y decisión de vivir de acuerdo a una convicción y nunca renunciar a los propios sueños. Como cierre, se brindará el taller plástico “¿Cómo sería tu caballo si fueras un héroe? para niños de a partir de 3 con un referente adulto. 

En este caso el costo es de $100, por persona y se aplica el 2 x 1 y el 3 x 2 para hermanos. 

Para aprender jugando y descubriendo

El Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) invita a la comunidad a la actividad infantil gratuita “Inti y su chuspa mágica”, que se realizará el viernes 6, a las 10. Está destinada a niños de entre 6 a 9 años, con un cupo máximo de 20 participantes.

Las inscripciones se podrán efectuar personalmente durante el horario de atención del museo, de martes a domingo de 11 a 19.30 en Mitre 77 o por vía telefónica al (387) 4370592. 

En la Casa de la Cultura

“Aladino y la lámpara maravillosa”. Todos los días a las 15, versión musical del cuento de Las mil y una noches. 

“El Ratón Pérez en busca del diente perdido”. A las 16.30. El Ratón Pérez, Milo y Eva emprenden una nueva aventura para derrotar al malvado Babadoo, que ha robado un diente muy especial con el que podrá eliminar a los personajes mágicos. Un musical para que grandes y chicos nunca dejen de soñar.

“El mago de Oz” . A las 18. Trata sobre las aventuras de Dorothy, una niña que busca volver a casa, caminando por un camino de baldosas amarillas. Siempre acompañada por un León cobarde, un Hombre de Hojalata sin corazón y un Espantapájaros sin cerebro y con la inocencia de un niño.

“Hilito de un viaje”. A las 16 y 17.30. Los sábados 7 y 14, función solo a las 16. Un espectáculo musical para toda la familia. Viajar en un hilo parecía imposible, pero no para Flora y Alina. Una carta las invita a emprender un viaje desopilante: cruzar un río correntoso, explorar un pozo profundo, entrar en un laberinto misterioso y desatar una maraña enmarañada. Una historia repleta de poesía, música y humor. ¡A no perder la punta del hilo!

“Girando va Taky Taky”. Sábados 7 y 14, a las 17.30. Entre canción y canción se descubren secretos, recuerdos, amores, temores, alianzas y otras situaciones. La propuesta musical se tiñe del lenguaje teatral para transitar a través de diversidad de ritmos la necesidad de “estar juntos”, cuidarnos y cuidar la tierra.

“Valentina y los valientes en las aventuras de la llama que baila”. De jueves a domingo, a las 19. Los valientes dan la bienvenida a la llama que baila y entre divertidas y locas aventuras lograrán mostrar la importancia de las raíces, las costumbres y los valores. Valentina y los personajes de la Plaza de los Valientes siempre presentes como en todas las aventuras valientes.

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