Francia: los sindicatos unen sus fuerzas y se movilizan contra la reforma previsional

Una nueva jornada de huelga general en protesta contra la reforma del sistema previsional paralizó hoy Francia, en un reclamo que reunió a todas las centrales sindicales de ese país a 13 días del inicio de las manifestaciones.

Centenares de miles de franceses, la CGT habla de cerca de 1,8 millones de personas, salieron el martes a las calles de las ciudades del país con la exigencia de que el Gobierno retire su plan o al menos lo enmiende en algunos puntos esenciales.

A su vez, volvieron a registrarse hechos de violencia en la Plaza de la Nación, donde los Chalecos Amarillos ultras, los Blacks Block y los vándalos se enfrentaron con las fuerzas de seguridad.


Diferentes organizaciones, como la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Fuerza Obrera (FO), comenzaron las protestas el pasado 5 de diciembre con el objetivo de impedir la aprobación del proyecto del presidente Emmanuel Macron.

Los gremios consideran que se trata de desmantelar el sistema previsional, "una de las joyas del estado de bienestar francés".
Debido a la medida de fuerza, el transporte metropolitano de París amaneció con ocho líneas de metro cerradas, mientras que otras funcionaban con un servicio limitado.

Por su parte, el secretario general de la primera central de trabajadores de Francia, Laurent Berger, alertó: "Yo deseo que haya una tregua para Noël. A partir de ella hay dos escenarios: una solución se encuentra rápidamente o no hay solución y recomenzamos la batalla después de las fiestas".

En la manifestación de París, no había consenso. “¿Qué quiere que hagamos? ¿Qué paremos por Navidad y después retomemos la huelga? ¿Sabe lo duro que es una huelga? Nos cuesta dinero cada día”, decía Franck Viger-Brunet, ferroviario del sindicato CGT. “No nos importa parar por Navidad, en seguida, es sencillo: el Gobierno anuncia que retira la reforma, y se acabó, volvemos a trabajar y dejamos de perder dinero”, añadió.

En esa línea, añadió: "Yo lo vuelvo a decir: si no hay respuesta del Gobierno sobre la edad de equilibrio de 64 años, la Confederación Francesa Democrática del Trabajo continuará movilizada".

En tanto, el primer ministro Edouard Philippe recibirá a los sindicalistas este miércoles, aunque aclaró que "habrá negociación pero no capitulación".

Además de la capital francesa, también se desarrollaron movilizaciones en las ciudades de Marsella, Lyon, Toulouse, Niza, Nantes, Estrasburgo, Montpellier y Burdeos, entre otras.

Los cambios

Las protestas se producen contra un "sistema universal" de jubilaciones, que prevé reemplazar a los actuales 42 regímenes existentes (general, de funcionarios, sector privado, especiales, autónomos, complementarios).

El Ejecutivo francés promete un dispositivo "más justo" pero quienes se oponen temen una mayor "precarización" para los jubilados.

Gobierno a la defensiva

El Gobierno está a la defensiva, sin un mensaje claro y con una estrategia errática que alimenta la confusión. El lunes sufrió un contratiempo con la dimisión del alto comisionado para las Pensiones, el veterano político Jean Paul Delevove. La sucesión de revelaciones sobre los cargos paralelos que Delevoye ostentaba —un ministro oficioso de la reforma— se había vuelto insostenible, pero su marcha deja a Macron sin una pieza fundamental en su equipo.

El martes, la CFDT, que es el primer sindicato de Francia, participó por primera vez en la movilización. El sindicato apoya la idea del Gobierno de fusionar en un único sistema los 42 regímenes de pensiones actuales. Algunos, como el de los ferroviarios, permiten jubilarse desde los 52 años.

El líder de este sindicato, Laurent Berger, era el principal aliado de Philippe y del presidente Emmanuel Macron. Hasta que, la semana pasada, Philippe presentó los detalles de la reforma e incluyó los 64 aós como edad pivote a partir de la cual podrá cobrarse toda la pensión. Hoy la edad legal de jubilación es de 62 años. Era una "línea roja" para Berger.

La CDFT y la mayoría de sindicatos —con la CGT a la cabeza— desfilaron juntos, pero no revueltos. En París los miembros del sindicato moderado se situaron al final del desfile. La diferencia entre ambos no es solo en la posición ante la tregua navideña, sino también respecto al conjunto de la reforma, que la CFDT defiende en sus líneas generales y la CGT repudia por completo hasta pedir su retirada.

El Gobierno podría ceder en la edad de jubilación a los 64 años para reconquistar a la CFDT y acreditar su voluntad negociadora. Casi dos semanas después del inicio del conflicto, Macron y Philippe no han dado con la fórmula.

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