Una verdulería usurpa un espacio verde en barrio El Huaico

Avanza la usurpación de un terreno en un espacio verde de barrio El Huaico, donde pusieron una verdulería, a metros de una plaza en avenida Democracia. El local arrancó, como muchos en la zona, hace más de dos años como un puesto ambulante de venta de verduras y frutas. Pero, con el paso del tiempo, los dueños del emprendimiento empezaron a demostrar su intención de asentarse definitivamente.

Primero armaron una casilla con estructuras de hierro y chapas. Alertadas, las autoridades municipales se hicieron presentes en el lugar y clausuraron el negocio, que además no contaba con ningún tipo de permiso para estar en ese lugar ni para desarrollar actividad comercial alguna. 

Los vendedores instalaron entonces provisoriamente el puesto en una vereda al frente del espacio verde. Pero el conflicto se generó cuando los inspectores municipales intentaron desarmar el local montado y los jóvenes que lo atienden lo impidieron. Uno de ellos, incluso, se subió al techo con un bidón de combustible y amenazaba con prenderse fuego.

Ahora construyeron el contrapiso del local de cemento, con lo cual quedaron expuestas sus intenciones de instalarse definitivamente en el lugar. El problema es que el flamante local comercial está asentado en un espacio verde, a pocos metros de los juegos infantiles.

Si bien mucha gente de la zona compra en el lugar, los vecinos empezaron a preocuparse por las intenciones de los responsables del negocio de asentarse de manera permanente, ya que el espacio está previsto para otros fines. 

De hecho, por la misma avenida a unos 400 metros, hay varios locales comerciales en alquiler donde los propietarios de este comercio podrían desembarcar de manera formal y sin afectar como propios espacios que son para uso común.
Vecinos y comerciantes regulares de la zona manifestaron a El Tribuno su malestar por este negocio. “Uno entiende a la gente que por necesidad se asienta en espacios públicos para vender distintos productos, pero todos levantan sus puestos cuando cae la tarde”, expuso Estela, una vecina que vive a pocos metros del lugar.

“Estas personas están levantando un local con material en un espacio que le pertenece a la comunidad del barrio. Por ahí pasa una caminera, para la gente que sale a caminar o correr por el lugar y están los juegos infantiles”, replicó Mariano, otro vecino.

Otro problema es la basura que generan. “En la parte de atrás de la verdulería acumulan cajones con restos y en la esquina pusieron un tacho de metal cortado con residuos de vegetales pasados o podridos”, se quejó otra vecina, y agregó: “Por la noche los animales merodean buscando algo que puedan comer, pero también se ven cada vez más ratas que van desde los cajones a los tachos e incluso se esconden en los escombros que ellos mismos tiraron en una calle lateral cuando hicieron el contrapiso”.

Además, El Tribuno pudo comprobar que, junto al montículo de escombros que denuncian los vecinos, también hay restos de quema de basura y, a menos de 30 metros, los juegos infantiles que los chicos del barrio ya no pueden usar.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...