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Los precios de canasta navideña llegan con subas de más del 50%

En los adornos para armar el arbolito hay aumentos de un 60 por ciento de promedio. En los comercios advierten que falta mercadería por problemas en la importación.
Miércoles, 18 de noviembre de 2020 02:42

Ya se abrió la temporada de compras y ventas de los artículos de fin de año en Salta. Guirnaldas, juguetes, árboles de Navidad, bebidas, pan dulce, cajas empresariales y garrapiñadas ya ornamentan las vidrieras. Sin embargo, en este año, la pandemia que acompañó la caída en todos los índices económicos hace pronosticar que no será un buen cierre de ciclo. En los negocios informan que las subas son de al menos el 50 por ciento con respecto al año pasado.

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Ya se abrió la temporada de compras y ventas de los artículos de fin de año en Salta. Guirnaldas, juguetes, árboles de Navidad, bebidas, pan dulce, cajas empresariales y garrapiñadas ya ornamentan las vidrieras. Sin embargo, en este año, la pandemia que acompañó la caída en todos los índices económicos hace pronosticar que no será un buen cierre de ciclo. En los negocios informan que las subas son de al menos el 50 por ciento con respecto al año pasado.

Tras un año de bajas en las ventas o pérdidas, algunos comerciantes esperan recuperarse en el último trayecto del año. Con la cuarentena se cerraron todas las fronteras por lo que para algunos es difícil proveerse de mercadería para las próximas semanas.

Este año se ve menos mercadería de procedencia china y más de origen nacional. Los arbolitos de Navidad, en el tradicional negocio de Mendoza y Pellegrini, se venden por valores desde 220 pesos los más pequeños. En tanto los más grandes, de casi 2 metros, superan los 16.600 pesos. En adornos para el árbol hay de todos los precios y para todos los bolsillos.

"Hay un aumento de precios de un 60 por ciento teniendo en cuenta con los del año pasado", dijo una vendedora.

A la mayoría de los negocios se les hizo muy difícil "stockearse" de mercadería por la pandemia y por la variedad de precios que tiene la moneda norteamericana. Esto quiere decir que no hay un precio de referencia cuando hay un dólar oficial, otro con impuestos, uno ilegal que se vende en las calles y otro financiero que se consigue en los bancos. El futuro inmediato está condicionado; nadie sabe cómo ni cuándo repondrá mercadería.

La queja de los comerciantes gira en torno de las actitudes del empresariado argentino. Señalan que hoy tienen un mercado cautivo para vender todo lo que se hace en el país y, en lugar de apostar a la producción, lo hacen a la suba de precios. "El industrial argentino prefiere ganar más dinero haciendo lo mismo, o quizás menos, que trabajar más para ganar más", comentó un vendedor.

En estos días hay un grave problema de stock de bebidas alcohólicas; especialmente latas de cervezas, vinos y fernet. Afirman que "todo se está yendo para Bolivia". La enorme brecha cambiaria hace que las empresas de Argentina manden una gran parte de su producción al país andino, que está ávido de las bebidas argentinas y que, por la diferencia cambiaria, son muy baratas.

Aseguran que algo parecido sucede con las primeras marcas de leche en polvo, arroz y aceites y que, a este ritmo, podría haber faltante en las góndolas.

A esta altura, además, se encuentra poca variedad de juguetes. Es que este año Papá Noel no pudo pasar por China por las restricciones de la COVID-19. En consecuencia, se consigue lo que fabrica la industria nacional y se suma el remanente que quedó por del Día del Niño. Algunos comerciantes advierten que será difícil encontrar el juguete de la cartita y que habrá que conformarse con lo que haya, en una economía que en algunos aspectos parece de guerra.

Muchos padres aprovechan los aguinaldos para comprar los útiles escolares para el siguiente ciclo lectivo. Si bien el gasto en artículos tradicionales pudo ser menor por la virtualidad en 2020, igualmente habrá que hacer compras para cuando se habiliten las clases presenciales el año que viene. En librerías como de la Mendoza y Pellegrini los artículos de librería solo aumentaron un 20 por ciento interanual. Este año, nuevamente, la clave será buscar precios.


 

Esta imprevisibilidad en el abastecimiento también puede afectar a las carnes, que por ahora mantienen en algunos casos los precios del año pasado, sobre todo en los cortes de vaca.

El pollo y el cerdo aumentaron entre 15 y el 25 por ciento, pero son más económicos que la carne roja. En algunos supermercados se consigue el vacío a 300 pesos, el peceto para el vitel toné a 450 pesos y las costillas desde los 350 pesos; todos casi al mismo valor de noviembre de 2019. Estos precios varían mucho y hay que buscar, porque en una carnicería de barrio un kilo de costilla puede valer hasta 550 pesos.

Un carnicero de súper dijo: "Es mejor comprar ahora porque nadie sabe cuándo subirán. Lo único seguro es que sube".

En los supermercados admiten una suba promedio del 50%. La sidra, que el año pasado costaba 80 pesos, ahora está a 120 en los supermercados. Los budines, que antes costaban 60, ahora están a 90 pesos. Sin embargo, hay otros productos que subieron más, como los vinos. Un botella de mesa, de litro y medio y marca popular, costaba 74 pesos y ahora hay que desembolsar 150 pesos. La garrapiñada se fue de los 22 pesos a 59.

Las cajas navideñas de 10 productos, que el año pasado se vendían a 750, hoy cuestan mil pesos. Hay opciones ultra económicas de 400 pesos, pero con 5 productos.

En un mayorista de la zona sur venden una caja premium a 2.100 pesos con 14 productos que incluyen un fernet y latas de bebida cola de primeras marcas.

 

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