Vecinos reflotan el pedido de  una zona para la prostitución

Vecinos de las calles Corrientes, Florida y Alberdi, lo que se conoce como "zona roja", presentaron notas ante los gobiernos provincial, municipal y el Concejo Deliberante para pedir seguridad y un lugar alejado de sus viviendas destinado a que mujeres trans puedan ejercer la prostitución. Se trata de una problemática que data de hace muchos años y, pese a esto, ninguna autoridad pudo solucionarla. Tampoco se proponen fuentes genuinas de trabajo e inclusión para las mujeres trans.

Los vecinos aseguran que desde hace unas semanas hay más trabajadoras sexuales en las calles. "Están viniendo cada vez más chicas trans tucumanas y chilenas. Lamentablemente también aumenta la violencia porque se disputan los lugares. Se tiran piedras, pedazos de baldosas", expresó una vecina, quien no quiso brindar su identidad por temor a represalias.

Agregó que son muchos los "clientes" que rondan por la zona. "Si no vinieran, no habría prostitución", dijo.

Y contó que luego de cada fin de semana tienen que levantar de sus veredas profilácticos, botellas de vodka y petacas usadas, entre otros residuos.

"Hay sectores que usan como baño, sobre todo en las esquinas, y muchas cosas más. Algunos vecinos tenemos que recurrir a pastillas para poder dormir por las noches porque los gritos, los bocinazos y la música a todo volumen no nos dejan descansar", sostuvo.

"No estamos en contra de las mujeres trans. La solución es que las ubiquen en otro lugar", dijeron los vecinos que firmaron las notas para enviarlas a las autoridades.

Una familia que reside en la zona expresó que "son impresionantes los escándalos que se arman. Es imposible dormir. Algunos domingos se quedan hasta las 10 de la mañana".

Los pedidos

Debido al aislamiento por la COVID-19, a fines de marzo y abril el movimiento de gente fue nulo en la zona pero en mayo se reactivó.

"Ahora hay más chicas trans en las esquinas. A muchas las conocemos de hace años pero hay cada vez más", dijeron.

La nota que presentaron los vecinos el lunes de la semana anterior incluye un pedido de cinco incisos: rondas policiales, la instalación de una cámara de seguridad en la esquina de Alberdi y Corrientes, que se agilicen intervenciones del 911, un lugar alejado de sus viviendas destinado a la prostitución y la erradicación de los hoteles por hora ubicados en la calle Corrientes al 400 y Alberdi al 800, ya que "funcionan como refugio".

Desde un local comercial, tres vecinos contaron que el movimiento de personas comienza a las 20 y se extiende hasta las seis de la madrugada. "Esto se transforma en un mundo aparte. Ocupan los paredones de la Escuela Técnica 2. Estacionan ahí los autos, suben el volumen del estéreo y se ponen a bailar".

Aseguraron que la peor parte es la de la calle Corrientes y no hay cámaras. "Solamente hay una en la esquina pero enfoca para el otro lado", afirmaron.

Expresaron además que diariamente deben baldear las veredas y parte de las calles por la basura que queda acumulada.

"La realidad es que ninguna autoridad ha tomado cartas en el asunto porque están cómodos con que estén acá. La solución es darles otro espacio y que estén contenidas ahí", manifestó uno de los vecinos.

Además, se quejaron del accionar policial. "Los patrulleros pasan y hacen la vista gorda. Es increíble pero las chicas trans los saludan con bocinazos y ellos no hacen nada", denunció uno de los vecinos.

Un proyecto de declaración que volvió a comisión

Concejales salteños analizaron la nota que presentaron los vecinos de las calles Corrientes a la altura del 600/700, Florida a la altura 800/900 y Alberdi al 800 y habían acordado la semana pasada la elaboración de un proyecto de declaración, en el marco de la comisión de Derechos Humanos y Garantías Constitucionales. 
El texto acordado establecía que se vería con agrado que el Ejecutivo provincial realice las acciones necesarias para dar el correcto cumplimiento a lo dispuesto en artículo 114 de la ley 7135 Código Contravencional de la provincia de Salta, que prohíbe la oferta de prostitución en la vía pública.
“Los vecinos le piden al Concejo que se dé aplicación a la ley contravencional y se amplíen controles. Como desde el Concejo no tenemos injerencia respecto a lo que solicitan en materia de seguridad, intervenciones del 911 y cámaras, se había confeccionado un proyecto de declaración que decía que veíamos con agrado que el Ministerio de Seguridad actuara con rapidez a solicitud de los vecinos”, había explicado en principio el concejal Raúl Córdoba. 
Sin embargo, en la sesión del miércoles pasado, el concejal Fernando Ruarte pidió la vuelta del proyecto a la comisión de Derechos Humanos, la cual él preside, para un nuevo tratamiento. 
“Lo hice porque si bien iba a salir como una declaración, creo que es un tema complejo y es necesario que lo tratemos en profundidad porque por un lado están los vecinos y por otro lado las minorías, que casi siempre son discriminadas, y tenemos que ver bien cómo va a ser esto, cómo la clase política brinda una solución”, explicó Ruarte. 
Añadió que en muchos casos se dejan de lado las necesidades de los miembros de las comunidades LGBTIQ. “Como presidente de la comisión de Derechos Humanos creo que no solo hay que pedir palos, actuación de las fuerzas de seguridad, sino escuchar a las compañeras de la comunidad, analizar la cuestión de fondo, escuchar todas las voces. Me comprometo a profundizar el abordaje”, aseguró. 
Con relación a los pedidos de los vecinos que hacen referencia a otro lugar destinado a la prostitución, Ruarte puntualizó que “no es competencia nuestra, por eso no se ha contemplado”. Sin embargo, tampoco señaló si van a trabajar en un plenario para acercar posiciones entre sectores.

“Que el Estado empiece a crear fuentes de trabajo”

Al ser consultada por la nota presentada por los vecinos de la zona roja, la referente de la Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) Salta, Mary Robles analizó la problemática y explicó que el tema central tiene que ver con las chicas trans que caen en la prostitución al no tener trabajo, oportunidades e inclusión. 
“Al no contar con una fuente laboral, chances, y ser excluidas, comenzamos a vestirnos de mujeres, ya seamos gays, lesbianas, a salir a la calle a ejercer y se pierde la integridad de persona. Esto pasó y seguirá pasando hasta que Salta entienda que debe respetar al conciudadano y darle oportunidades de integrarse”, hizo hincapié.
Añadió que la sexualidad no modifica a la persona y que “hoy por ser gay, trans, te discriminan, por eso buscamos igualdad de oportunidades. Históricamente presentamos proyectos. Yo milito desde 2007. Vengo de la prostitución. Ahora entrego preservativos, módulos alimentarios”. 
La pandemia golpeó muy fuerte al colectivo LGBTIQ. “No tuvimos herramientas para nada, ni ayuda del Estado ni módulos alimentarios. Muchas chicas quedaron con deudas porque no podían salir a la calle”. 
Destacó que le preocupa el reclamo de los vecinos de la zona roja. “Ahora se arma el debate, lo cual me aflige porque, cada vez que ha ocurrido eso, se desató el problema grande de la persecución a las compañeras trans”.
Mary Robles considera que la vía de solución es que el Estado empiece a crear fuentes genuinas de integración y trabajo para el colectivo LGBTIQ. “Que el Concejo Deliberante empiece a pensar en la comunidad en general porque todos tenemos derechos, que Diputados se ponga a trabajar seriamente en la dignidad y derechos de las personas porque no han hecho nada por solucionar. Pedimos igualdad y derechos, por eso estamos trabajando a nivel nacional por la ley integral trans. Faltan años luz en educación, salud y justicia”, señaló.
 

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