Frenar la caída del pelo es posible

Un tercio de las mujeres experimentan a lo largo de su vida alguna manifestación visible de debilitamiento y pérdida capilar, lo que puede derivar en sentimientos de vergüenza, ansiedad, falta de autoestima, angustia y depresión.  “Las mujeres consultamos al peluquero, a nuestra madre, probamos todo tipo de producto cosmético y nos camuflamos mejor, por ejemplo, con extensiones. Pero lo importante es identificar las causas y empezar el tratamiento adecuado. El tiempo que se pierde, a veces no se recupera”, señala la Dra. Silvina Franzini (M.N. 79663) directora de la filial Martínez de HAIR RECOVERY con más de 15 años de experiencia en medicina capilar.

Alopecía hereditaria (y otras causas)

La alopecia androgenética, de patrón femenino o hereditaria es la causa más frecuente de caída del cabello en la mujer. Puede manifestarse desde la salida de la adolescencia y suele ser gradual, aunque se exacerba después de la menopausia. Disminuye la densidad capilar y se ensancha la raya del medio, dejando más expuesto el cuero cabelludo. Según patrones gráficos que representan los diferentes grados de caída del cabello, los médicos clasifican la alopecía según una escala llamada de Ludwig (https://www.hairrecovery.com.ar/!/mujer-escala-ludwing), que va del grado 0 al 3.

Pero no es la única causa. “Cuando una mujer consulta, es imprescindible hacer un buen interrogatorio clínico y un análisis de laboratorio completo para llegar a un diagnóstico médico correcto y, eventualmente, indicar el tratamiento específico o derivar al especialista”, destaca la Dra. Franzini. 

Así, el deterioro en la cantidad y calidad del cabello puede deberse al hipotiroidismo; a la anemia por déficit de hierro; o al estrés, que en casos extremos puede originar una caída en parches o “alopecia areata”. También pueden influir los cambios hormonales, como los que desencadenan el llamado “efluvio telógeno” (caída intensa del pelo) después del embarazo; el consumo de ciertos medicamentos recetados; la destrucción de los folículos pilosos en la “alopecia cicatrizal”, más frecuente en mujeres; o hasta la manera de peinarse. Otro tipo de alopecia en la mujer que se está viendo con más frecuencia es la llamada “frontal fibrosante”, que se caracteriza por un ensanchamiento de la frente. 

Diagnóstico preciso, soluciones óptimas

El diagnóstico preciso define el tratamiento personalizado. Por ejemplo, en los casos en que se constate una deficiencia tiroidea o de hierro, se pueden indicar suplementos. El apoyo psicológico puede ser útil cuando operan factores emocionales. 

En la mayoría de los casos, es posible ralentizar la caída y favorecer la recuperación capilar. En HAIR RECOVERY, un pilar del tratamiento es Nutrifol, un shock de nutrientes y medicamentos aplicado localmente de manera ambulatoria y que también se complementa con ampollas de uso domiciliario. 

Para mejores resultados, y de acuerdo con el criterio del profesional, es posible combinarlo con plasma rico en plaquetas y/o láser de baja potencia para aumentar la vitalidad y grosor del cabello. “A las cuatro semanas se frena la caída y a los tres meses se empieza a ver el engrosamiento”, asegura la Dra. Franzini. Un complemento ideal es la línea de shampúes Scientific Lab, en particular, el Anticaída Mujer, con isoflavonas de soja.

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