Repudio de gauchos: “Convirtieron el homenaje en un acto político”

Tras meses de idas y vueltas sin definiciones sobre cómo serían los homenajes al general Martín Miguel de Güemes en el bicentenario de su fallecimiento, muchos gauchos se sintieron ofendidos y se retiraron de la Guardia bajo las Estrellas por la forma en que se desarrollaron los sucesos el miércoles por la noche en el monumento al héroe gaucho. 
“Convirtieron el homenaje en un acto político”, planteó Diego Amante, integrante de la comisión directiva de la agrupación gaucha Juan Carlos Dávalos, de San Lorenzo.
En medio de la segunda ola de COVID-19, desde el Comité Operativo de Emergencias (COE) no se autorizó la realización del desfile ni de una marcha. El único homenaje permitido fue la Guardia bajo las Estrellas, que se desarmó pocas horas después de haber comenzado.
Ayer por la mañana el presidente de la Agrupación Tradicionalista de Salta Gauchos de Güemes, Francisco Aráoz, publicó una carta en la que reclamó también por lo sucedido: “Me retiré diciéndoles al señor presidente y al señor gobernador que me sentía ofendido, como lo estoy, y como lo están muchos gauchos”.
Ayer por la madrugada Amante envió un audio en el que expresó su malestar con las autoridades que organizaron el acto. “Fue un castigo, un revanchismo... No se entiende la animosidad del Gobierno”, expresó el hombre en el mensaje que se viralizó rápidamente.
“No se le pudo rendir homenaje al general”, lamentó el gaucho, y contó todas las adversidades que les hicieron atravesar y dijo que hasta horas antes amenazaban con suspender también la Guardia bajo las Estrellas.
El miércoles, alrededor de las 21, llegaron los gauchos a un monumento silente, frío y solitario. Sin fogones, se dispusieron a custodiar al general, en el aniversario de su última noche con vida en la Quebrada de la Horqueta.
Muchos gauchos no pudieron ingresar al monumento, ni siquiera quienes formaron parte de la peregrinación que recorrió 1.750 kilómetros a lo largo de 55 días desde Luján, en la provincia de Buenos Aires, quienes la semana pasada cuando llegaron a Salta no fueron recibidos por autoridades.
Poco después de las 23, cuando llegaron los funcionarios provinciales y nacionales, recién se encendieron las luces y la música. Estaban el gobernador, Gustavo Sáenz; el presidente, Alberto Fernández; la intendenta de Salta, Bettina Romero, y gobernadores de otras provincias del norte, entre otros.

Muchos gauchos no ingresaron a la zona del monumento por las medidas de prevención, ni siquiera quienes peregrinaron 1.750 kilómetros a lo largo de 55 días desde Luján, en Buenos Aires. La semana pasada, cuando llegaron a Salta, no fueron recibidos por las autoridades.


En un momento, aunque no podían llegar los gauchos ingresaron cientos de simpatizantes políticos con bombos y banderas. A una cuadra del lugar se manifestaban opositores al presidente Alberto Fernández.
“Los gauchos entendimos que no podíamos soportar más la afrenta”, contó Amante. Se retiraron a un costado, donde cantaron el Himno Nacional y la Marcha a Güemes, y luego se fueron del lugar.

“Por primera vez en la historia de Salta, justo en el bicentenario de su fallecimiento, el general Güemes se quedó sin la guardia de sus gauchos. Un insulto a la historia del pueblo de Salta”, lamentó el hombre.
“A nosotros nos prohibieron desfilar”, cuestionó Amante. Recordó que la Agrupación Tradicionalista propuso hacer una marcha para reemplazar el desfile por una recorrida por la ciudad, sin desmontar, sin reuniones previas ni posteriores, con distancia mayor a la solicitada y barbijos. “Eso, que estaba sujeto a sanciones en caso de no cumplirse con esas normativas, también se prohibió”, comentó.
Según dijo, para la Guardia bajo las Estrellas también hubo idas y vueltas: “Nos dijeron que el relevo tenía que ser cada 120 minutos, cuando eso se hace cada 30 minutos. Es un insulto”. Finalmente se respetaron los 30 minutos.
Una hora y media antes de empezar les dijeron que no podría haber fuego: “Nos mandaron un comunicado para que vayamos abrigados porque la noche sería muy fría”.
 

Amante comentó que la molestia es con el Gobierno provincial y con el nacional: “Uno prohíbe a unos y apaña a otros, mientras el otro pone tantas restricciones y no es consecuente”.
“A nosotros nos exigen como si fuésemos delincuentes y a ellos les hacen una fiesta. Lo que nos exigieron a nosotros no se los exigieron a ellos”, planteó el hombre.
“Esto no es una deuda con los gauchos, sino con la historia, la cultura y el legado que dejó el general”, reflexionó. 
“El corazón no está puesto en Güemes: dejaron afuera a la gente que trabaja siempre por eso”, observó.    
 

Un fuerte mensaje para la dirigencia

Ayer por la mañana, tras haberse retirado “ofendido”, según dijo, del acto que hubo en el monumento a Güemes mientras se realizaba la Guardia bajo las Estrellas, el presidente de la Agrupación Tradicionalista de Salta, Francisco Aráoz, llamó la atención de los dirigentes políticos: “Hoy, más que nunca, en la situación angustiosa que nos toca vivir, hacen falta personas que estén a la altura de las circunstancias. Hacen falta hombres y mujeres que, como nuestro general, sean líderes de palabra y de honor, conduciendo a su pueblo de manera honesta y segura”. 
A lo largo de una carta pública que compartió por redes sociales, el referente de los gauchos apeló a la figura de Güemes para hacer un reclamo fuerte a la clase política: “Un hombre con una visión de país, con gran sensibilidad social, que luchó por la independencia dejando de lado sus intereses personales, concentrándose en lo que era mejor para su gente”.
Aráoz pidió rescatar los “valores perdidos” del héroe nacional y valoró su “lucha incansable por el bien común y la libertad”.
 

 

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