Una mujer postrada y de bajos recursos necesita ayuda

Celina Isabel Padilla, de 45 años, vive en la pequeña comuna de Copo Quile (municipio de El Potrero), fue intervenida quirúrgicamente en enero del 2019, cuando repentinamente le diagnosticaron un tumor llamado ependimoma. ubicado en la médula. 

Luego de la exitosa cirugía, estuvo internada tres meses mientras se recuperaba. La orden específica era que una vez pasado el posoperatorio, debía continuar con la rehabilitación adecuada para poder recuperar el movimiento corporal. 

Celina es una mujer de muy bajos recursos, por lo que acudió a El Tribuno en enero del 2020 para poder conseguir un fisioterapeuta, entre otras necesidades. Luego de la publicación logró conseguir un especialista que se ofrecía gratuitamente para rehabilitarla. 

Lamentablemente, al poco tiempo comenzó la pandemia y sus restricciones, por lo que a la mujer y su kinesiólogo se les hizo imposible continuar con el tratamiento, teniendo en cuanta tanto las medidas sanitarias, como las distancias. 

Las consecuencias de no haber continuado con esa terapia son que desde hace tres años que está postrada, de a poco fue perdiendo la movilidad y ni siquiera tiene una silla de ruedas adaptada al padecimiento de su enfermedad. 

Desesperada, se comunicó con El Tribuno para manifestar sus múltiples necesidades y para conseguir ayuda de quienes puedan colaborar con ella. 
“Cuando me operaron en el 2019, mi médico neurólogo me dijo que si realizaba la fisioterapia que él me indicaba, en ocho meses ya iba a recuperar mi movilidad, pero me aclaró que en caso contrario, me iba a quedar como estoy ahora, totalmente postrada. Como yo no tenía los recursos económicos para poder costear la fisioterapia, acudí a El Tribuno y gracias a Dios conseguí un profesional que se ofreció a rehabilitarme de manera gratuita, pero justo comenzó la pandemia al poco tiempo y tuve que suspender la fisioterapia porque al ser una persona de riesgo, tampoco podía viajar a Rosario de la Frontera”, lamentó Celina. 

“A partir de allí empecé a empeorar cada día más y ahora ya no puedo ni siquiera levantar los brazos ni mover las manos. Por lo que me comuniqué con mi terapeuta y me dijo que debía usar un aparato de electroestimulador Tens, ya que es lo único que me puede ayudar mientras estoy en esta condición”, señaló. 

Cabe señalar que los “Tens”, son equipos de electroterapia de baja frecuencia que utilizan la técnica de estimulación nerviosa transcutánea para el tratamiento del dolor. La Tens es una modalidad terapéutica que utiliza la corriente eléctrica para estimular las fibras nerviosas sensitivas y lograr la modulación del dolor.

Recordó que “las pocas veces que pude acudir a la terapia, me colocaban los electro Tens en la espalda para estimular los músculos y recuperar mi movilidad. La única opción que tengo para no estar peor de lo que estoy es seguir usándolo, pero el problema es que no tengo el dinero para poder comprar ese aparato”. 

“El intendente me prometió que me lo iba a comprar, porque tiene un costo superior a los cuarenta mil pesos, pero resulta que el tiempo pasó y no me compró el aparato, por eso es que acudo a la solidaridad de la gente”, dijo Celina con un poco de esperanza. 

Silla de ruedas neurológica 

Entre de las necesidades, para poder tener una mejor calidad de vida, también requiere una silla de ruedas que esté adaptada a su cuerpo, en este caso una silla neurológica reclinable. La que está usando es una silla común que fue fabricada de manera “casera”. 

“La silla que tengo no entra por la puerta de mi casa porque es muy ancha, entonces mi marido tiene que levantarme de la cama a las tres de la mañana y sacarme a la galería donde está la silla, allí me quedo durante horas hasta que él regresa de hacer alguna changa para poder comer”, relató. 
Celina además sufre de problemas respiratorios y habita en una precaria vivienda con mucha humedad, lo cual afecta a sus bronquios. 

La mujer también necesita sondas vesicales siliconadas Nº 18, pañales para adultos grandes o extragrandes, crema para masajes y para lastimados corporales. “Los que puedan colaborar, necesito elementos de higiene corporal tales como jabones desinfectantes, espadol o cualquiera que sea antibacteriano, ya que tienen que higienizarme tres veces al día para evitar infecciones urinarias o de otro tipo por la sonda que uso”, detalló. Finalmente la mujer expresó: “Por favor, necesito que alguien se apiade de nuestra situación. Mi sueño es volver a caminar, a moverme y así poder llevar a mi hija a escuela, a la plaza o a donde sea. Ya no quiero seguir viviendo postrada”. 
 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Municipios

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...