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En la semana del 43º aniversario del club Los Cachorros, el presidente de la institución emblema de la zona sur, Ramiro Schiavoni, brindó una extensa entrevista a El Tribuno, en la que repasó el camino recorrido durante sus tres gestiones y el inicio de la cuarta (de dos años cada una), los logros deportivos e institucionales, el orden económico alcanzado y los desafíos que se vienen para una entidad que hoy supera los mil socios activos y no deja de crecer. "Me siento muy satisfecho, emocionado y logrado", dijo.
Desde el inicio, Schiavoni explicó que cada etapa de su conducción tuvo objetivos claros y bien definidos. "La primera gestión fue de reordenamiento. Hicimos un diagnóstico profundo de la parte deportiva, sobre todo en infraestructura", señaló. Ese relevamiento inicial fue clave para sentar las bases de lo que vendría después.
La segunda gestión estuvo marcada por una fuerte inversión en obras. "Trabajamos de lleno en infraestructura, tratando de llevar al máximo nivel posible cada campo deportivo. Hablamos de iluminación LED, vestuarios, mejoras integrales que terminamos de concretar en la tercera gestión", detalló. Hoy, esas obras son visibles en cada rincón del club.
Ya en la tercera etapa, el foco estuvo puesto en lo deportivo y en el capital humano. "Trabajamos mucho en la capacitación de nuestros profesores y capacitadores. Fuimos a buscar al mercado a los mejores técnicos en cada disciplina para competir al máximo nivel", afirmó Schiavoni. Esa apuesta estuvo cerca de dar frutos importantes: "En fútbol, por ejemplo, estuvimos a un penal de coronar el torneo anual".
"El club no quedó endeudado"
Más allá de los resultados, el presidente destacó una premisa que atravesó toda la gestión: la responsabilidad económica. "Quiero aclarar que el club no quedó endeudado. Eso fue algo que trabajamos especialmente, sobre todo viendo experiencias de otros clubes de Salta", subrayó. Según explicó, se logró cubrir todos los costos, que no fueron pocos, gracias a una administración ordenada y gestiones constantes.
En cuanto al rendimiento deportivo, Schiavoni se mostró satisfecho. "Muy contentos con lo logrado, especialmente en el fútbol, pero también en hockey, béisbol y en todas las categorías competitivas, donde el progreso es notable", afirmó, destacando que el objetivo siempre fue optimizar recursos y buscar el máximo rendimiento.
Pensando en el futuro, el presidente anticipó que la próxima será una etapa de transición. "Para la cuarta gestión queremos trabajar en el recambio. Puede haber un fin de ciclo para mí, al menos en lo personal, y formar nuevos dirigentes", expresó. La idea es dejar una institución ordenada y sólida para quienes tomen la posta: "Irnos es una manera de decir, porque de acá no nos vamos nunca. Este club es una casa para toda la vida, pero queremos que los jóvenes también tomen decisiones".
Las felicitaciones externas no pasan desapercibidas. "Eso genera mucha satisfacción y es mérito del enorme esfuerzo del equipo de trabajo", remarcó. En ese sentido, recordó la lógica de crecimiento: primero ordenar, luego mejorar infraestructura y recién después competir. "Para jugar al máximo nivel primero necesitás el estadio, la cancha, el riego por aspersión, el pasto en condiciones. Después el equipo y, una vez logrado eso, ir por un poco más".
El Torneo Cachorritos es fundamental
Uno de los pilares económicos del club es el tradicional Torneo de Fútbol Cachorritos. "Es un eje fundamental a mitad de año. Parte de esa ganancia la destinamos a seguir creciendo, y eso hoy se ve a simple vista", explicó. A esto se suman otras iniciativas como bingos y festivales, que permiten proyectar nuevas inversiones.
Gracias a esos ingresos, Los Cachorros logró dotar a cada disciplina de mejores condiciones. "Hoy todos nuestros campos deportivos tienen vestuarios locales y visitantes: fútbol, hockey, básquet, vóley. Mejoramos la iluminación en béisbol y hockey, e iluminamos todas las canchas de fútbol para entrenar de noche", detalló. Una necesidad que surgió, entre otras cosas, por el cambio de horarios escolares, que obligó a comenzar los entrenamientos más tarde.
En cuanto a la actividad deportiva, Schiavoni invitó a la comunidad a sumarse. "Estamos haciendo pruebas de jugadores en todas las disciplinas. Siempre hay un lugar para el que quiera sumarse", afirmó. La convocatoria es para toda la zona sur y también para el resto de la ciudad, ya que hoy el club recibe chicos de distintos puntos de la capital. "Prometemos desarrollo integral, integración inmediata y objetivos en común, no solo deportivos, sino también humanos", enfatizó.
Finalmente, destacó otros ejes económicos importantes como la nueva cancha de pádel, los gimnasios y el restaurante, que permiten al club cumplir con todas sus obligaciones. "Tenemos tranquilidad económica, incluso contamos con un convenio con el Banco Macro que brinda beneficios a los socios. Estos ingresos de terceros son fundamentales para seguir creciendo", concluyó.
Semillero salteño
El Club Los Cachorros sigue mostrando los frutos de su trabajo formativo con varios jugadores surgidos de la institución que hoy transitan etapas profesionales en el fútbol nacional e internacional.
Julián Sardinas (2006) se entrena con el plantel profesional de Nueva Chicago en la Primera Nacional; Paulo Bustos (2005) firmó su primer contrato profesional con Rosario Central; mientras que Thiago Borquez y Joel Gordillo (ambos 2006) trabajan junto al plantel superior de Gimnasia y Tiro. En el plano internacional, Tiziano Sarmiento (2006) continúa su carrera en Bovalinese ASD, de Calabria, Italia