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El clima de verano, los desfiles al aire libre y la presencia de figuras del espectáculo forman parte del circuito habitual de eventos que cada temporada se concentran en Punta del Este. En ese contexto, una situación ocurrida durante un desfile de moda alteró el desarrollo previsto y dejó expuesta una escena de acoso que quedó registrada en video y se difundió rápidamente en redes sociales.
La protagonista fue Karina Jelinek, quien atravesó un momento de extrema incomodidad mientras participaba del evento Punta Fashion Sunset, realizado el viernes pasado en Playa Brava. Las imágenes muestran a un hombre que invade su espacio personal e intenta besararla sin consentimiento, ante la sorpresa del público y la ausencia de una intervención inmediata.
En las imágenes se observa cómo un hombre se aproxima a Jelinek e intenta besararla en la boca sin su consentimiento. La reacción de la modelo es inmediata: gira el rostro para evitar el contacto, queda visiblemente paralizada, con un gesto de incomodidad y shock, y luego lo empuja con la mano para marcar un límite claro. La secuencia muestra, además, cómo mira a su alrededor en busca de ayuda, en un entorno que, lejos de ofrecer contención, parece desbordado.
Según se aprecia en el registro audiovisual, el episodio se desencadena cuando Jelinek toma una chalina que el hombre llevaba alrededor del cuello y que, aparentemente, le pertenecía. Ese gesto mínimo fue suficiente para que el agresor invadiera su espacio personal, ignorando cualquier noción de respeto o consentimiento.
Tras lo ocurrido, la modelo se comunicó con la organización para suspender su participación en el desfile. Aun así, continuó con sus compromisos laborales, en una decisión que expone la presión que muchas figuras públicas enfrentan incluso después de atravesar situaciones de violencia.
El desfile fue conducido por Barbie Franco y contó con la presencia de otras figuras del espectáculo, entre ellas Carolina Pampita Ardohain. Sin embargo, distintos testimonios coincidieron en señalar fallas organizativas, con un predio colmado de gente y escasa presencia de personal de seguridad, un factor clave a la hora de prevenir y actuar ante este tipo de situaciones.
Hasta el momento, no trascendió la identidad del hombre involucrado. Mientras tanto, el video sigue circulando y alimenta un debate que excede el caso puntual: la violencia sexual en espacios públicos, la responsabilidad de los organizadores y la necesidad de garantizar entornos seguros, incluso -y especialmente- en eventos pensados para celebrar el glamour y el entretenimiento.