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La China Suárez celebró sus 34 años a bordo de un yate en el Bósforo de Estambul, rodeada de familiares y amigos cercanos en una fiesta marcada por el lujo y los detalles personales.
La actriz argentina organizó una celebración íntima en Turquía, donde está radicada junto a su pareja Mauro Icardi y sus hijos. El evento incluyó un paseo privado en yate al atardecer, un ambiente cuidadosamente decorado y momentos destacados que reflejaron la cercanía de su círculo afectivo en su nueva vida lejos de Argentina.
El festejo comenzó al atardecer en Estambul, con un grupo reducido de invitados que incluyó a su madre Marcela Riveiro, amigos cercanos como Juanma Cativa y Tomás Garrahan, y sus hijos. La diferencia horaria de seis horas respecto a Buenos Aires marcó el inicio de una jornada especial y distendida. La protagonista lució un vestido negro de escote profundo combinado con un saco de la firma Antolín, mientras el clima fresco llevó a los presentes a elegir prendas abrigadas.
El trayecto del yate ofreció vistas emblemáticas del estrecho del Bósforo, atravesando puntos reconocidos de Estambul, como la Mezquita Azul, la Torre de la Doncella y el puente Fatih Sultán Mehmet. Sobre la cubierta, los asistentes realizaron un brindis con champagne y compartieron las primeras imágenes del festejo.
Mauro Icardi apareció junto al grupo, vistiendo camisa blanca y saco negro, sumándose al clima relajado. Las fotos publicadas mostraron a la actriz rodeada de amigos y familiares en estos instantes de alegría, mientras la navegación continuaba hacia la noche turca.
Una decoración romántica y detalles cuidados
Al avanzar la noche, la celebración pasó al interior del yate y luego al espacio privado de la vivienda de la actriz. La decoración se destacó por globos metálicos rojos en forma de corazón y arreglos de flores blancas en la mesa principal.
Sobre la mesa resaltaban dos tortas. La principal, cubierta de merengue y frutos rojos -frutillas, frambuesas, arándanos y moras-, tenía un cuadrado de chocolate con la inscripción “feliz cumpleaños 34” y cuatro velas doradas. La segunda torta presentaba un diseño floral con láminas de fruta y crema tostada, aportando un aire sofisticado. La imagen de Suárez apoyada sobre la mesa, rodeada de estos detalles, reflejaba la estética seleccionada para la reunión. Para la ocasión, la homenajeada eligió un vestido negro de mangas cortas y escote pronunciado, acompañado de cabello suelto con ondas suaves. El maquillaje, en tonos naturales, mantuvo el estilo minimalista y resaltó su figura en un ambiente de intimidad.
En otra de las imágenes, la actriz lució zapatos negros de la marca Louboutin. Los asistentes, al igual que Suárez, optaron por prendas abrigadas como sacos y tapados, adecuados para la brisa vespertina del Bósforo y el ambiente cálido del interior.
La mesa decorada reunió a la familia y amigos en el momento de soplar las velas. Su madre, Marcela Riveiro, estuvo junto a ella, mientras su hija Rufina se abrazó con la actriz en un gesto espontáneo que transmitió el clima familiar del evento.
Luego del tradicional soplo de las velas, la China Suárez mordió el topper de chocolate blanco con la inscripción “feliz cumpleaños 34”. Abrazos y sonrisas acompañaron toda la velada, consolidando el valor afectivo de la celebración.
Como cierre, la complicidad con Mauro Icardi definió el final de la noche, aportando un sello emotivo a un festejo marcado por la cercanía y los momentos compartidos.