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La construcción de una de las plantas de litio más grandes del país está a punto de comenzar en la Puna salteña. Con la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), Rio Tinto ya tiene luz verde para avanzar con la ampliación del proyecto Rincón Litio, ubicado en el salar homónimo, que demandará, según las estimaciones de la minera, 2.500 puestos de trabajo en su etapa inicial y una inversión de 2.700 millones de dólares.
La autorización otorgada por la Secretaría de Minería y Energía de Salta corresponde a la construcción de un complejo que permitirá producir 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería, consolidando la presencia de Salta entre las provincias con mayor desarrollo de proyectos de este mineral estratégico a nivel global.
Con esta aprobación, la empresa tiene el objetivo de alcanzar la primera producción en 2028 y completar en tres años la capacidad total de 60.000 toneladas anuales, sumando la planta piloto de 3.000 toneladas, que ya se construyó en el salar salteño y está pronta a comenzar en etapa comercial.
Evaluación
La autorización llegó tras un largo proceso de análisis interdisciplinario que involucró a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Secretaría de Recursos Hídricos, la Dirección de Energía Eléctrica, la Secretaría de Asuntos Indígenas y la Dirección General de Minería, entre otros organismos.
También se realizaron instancias participativas: la consulta previa, libre e informada con comunidades adyacentes al yacimiento minero y la audiencia pública desarrollada el 29 de julio pasado en Olacapato, donde se recibieron aportes de vecinos, organizaciones e instituciones.
Trabajo
Rio Tinto proyecta que durante la etapa de construcción trabajarán en el salar unas 2.500 personas de manera directa, cifra a la que se sumará el empleo indirecto generado por servicios asociados en transporte, logística, provisión de insumos y alojamiento.
En la planta piloto de 3.000 toneladas, actualmente en etapa de comisionamiento, ya se emplearon alrededor de 1.000 trabajadores directos y otros 2.000 indirectos. Esa instalación requiere para sus primeras operaciones comerciales 260 operarios.
En tanto, la nueva planta de 50.000 toneladas demandará 500 puestos fijos cuando entre en operación.
Inversión
Con la DIA aprobada, la compañía activará un amplio esquema de contrataciones. Entre los principales paquetes de obra se incluyen fundaciones de hormigón, montaje de estructuras metálicas y equipos de proceso, instalaciones eléctricas e instrumentación, construcción de tanques, pozos, líneas de media tensión, telecomunicaciones y sistemas de bombeo.
También se iniciará un proceso de adquisiciones que contempla acero estructural, tuberías, válvulas, bombas, silos, geomembranas, cables de baja y media tensión, materiales eléctricos a granel, sistemas HVAC, instrumentos de control, duchas de seguridad y bandejas portacables.
Estos requerimientos fueron anticipados en junio pasado en un encuentro con proveedores locales, donde la empresa detalló las oportunidades para contratistas y pymes regionales durante la etapa constructiva.