inicia sesión o regístrate.
El municipio de Hipólito Yrigoyen atraviesa uno momento crítico. A la acumulación de denuncias por presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos, se sumó en los últimos días un hecho que grafica con crudeza la situación: el corte del servicio eléctrico en dependencias municipales por falta de pago.
La interrupción del suministro afectó distintas oficinas de la administración local, luego de que la empresa distribuidora intimara al Ejecutivo a regularizar una deuda que, según trascendió, forma parte de una cadena de obligaciones impagas. El episodio no solo expuso dificultades financieras, sino que profundizó la desconfianza de proveedores, quienes comenzaron a exigir pagos anticipados para garantizar servicios o entregas.
La situación se da en un contexto de fuerte cuestionamiento a la gestión de la intendenta Soledad Cabrera, señalada por la falta de obras, el deterioro de los servicios básicos y la ausencia de respuestas ante múltiples reclamos.
Una situación "crítica"
En paralelo, un grupo de vecinos autoconvocados presentó un petitorio en el que denuncian una "crítica situación" por la presunta falta de fondos destinados a servicios esenciales y advierten sobre posibles irregularidades en la administración de recursos públicos.
El documento exige, entre otros puntos, una rendición detallada del destino de los fondos, auditorías externas independientes, la apertura de investigaciones administrativas o judiciales y la eventual sanción de los responsables. También reclama la restitución de recursos que, según sostienen, no se reflejan en obras ni mejoras concretas.
Entre las irregularidades señaladas, se mencionan proyectos con financiamiento asignado pero sin ejecución visible, como obras de cordón cuneta en el sector de 62 hectáreas, presupuestadas en unos 180 millones de pesos, o la construcción de un hogar de ancianos cuya ubicación no pudo ser precisada.
También se cuestiona el estado inconcluso de obras como el complejo municipal, la pavimentación de calles clave y la infraestructura vinculada a instituciones educativas. A esto se suma el deterioro general de servicios públicos: recolección de residuos deficiente, iluminación insuficiente, calles anegadas, desbordes cloacales y falta de mantenimiento de canales pluviales.
El malestar social crece en la localidad. A través de redes sociales, vecinos expresan su preocupación por la falta de respuestas y analizan posibles medidas para exigir soluciones urgentes.