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19 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
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Escapaba con el bidet cargado en los hombros y fue detenido en plena calle en Villa San Antonio

Un joven de 27 años fue interceptado por la policía en el Bajo de la ciudad mientras transportaba sanitarios de dudosa procedencia. El hecho, que combina la audacia con lo absurdo, pone de relieve la modalidad de "robo hormiga" que afecta a las obras y viviendas deshabitada de la capital salteña. 
Lunes, 19 de enero de 2026 07:20
El bidet fue recuperado por la Policía de Salta que detuvo a un hombre de 27 años.
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Hay imágenes que, por lo inesperadas, hablan por sí solas. Un hombre caminando por la calle con un bidet apoyado sobre los hombros fue una de ellas. Esa postal, difícil de ignorar en plena noche, fue la que encendió las alertas durante un patrullaje preventivo en Villa San Antonio y terminó con una detención en la vía pública.

El hecho ocurrió en inmediaciones de pasaje Bolivia y avenida Independencia, cuando efectivos de Seguridad Urbana observaron a un hombre de 27 años que transportaba el artefacto sin poder explicar su procedencia. La situación motivó su demora para una verificación más detallada, ante la sospecha de que el objeto no le pertenecía.

Durante el procedimiento, los uniformados procedieron al secuestro del bidet y de otros elementos que llevaba consigo. Con el avance de las actuaciones, se determinó que el artefacto sanitario había sido sustraído de una vivienda del barrio, lo que confirmó el origen ilícito del traslado.

La intervención quedó a cargo de la Fiscalía Penal 5, que dispuso las medidas correspondientes para avanzar con la investigación y definir la situación del involucrado.

En Villa San Antonio, la noche siguió su curso después del operativo. Algún vecino habrá espiado detrás de una reja, otro habrá comentado la escena al día siguiente, exagerando detalles. El bidet, ya fuera de la calle, volvió a ser lo que siempre fue: un objeto doméstico. Pero por unas horas, bajo la luz amarilla de un farol, se convirtió en el protagonista inesperado de una historia mínima, de esas que solo ocurren cuando la ciudad baja el volumen y deja ver sus rarezas.

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