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La aparición de un yacaré en la zona conocida como Tres Palmeras, a orillas del río Arias, encendió una alerta que va mucho más allá del hallazgo de un animal silvestre fuera de su ambiente. Para la doctora Mariana Chanampa, jefa del Programa de Biodiversidad de la Provincia, la principal hipótesis es que se trate de un caso de tenencia ilegal de fauna y posterior liberación, una práctica que -advirtió- "está muy arraigada en Salta" y que no solo pone en riesgo a las personas, sino que también altera gravemente los ecosistemas.
"El animal no es de esta zona. Si realmente formara parte del equilibrio natural del lugar, deberíamos tener registros previos. Es la primera vez que se reporta un yacaré en la ciudad", explicó Chanampa en diálogo con El Tribuno, al detallar el operativo de inspección y monitoreo que se puso en marcha tras los avisos de vecinos y la difusión de videos en redes sociales.
La intervención comenzó con recorridos diurnos para identificar sectores anegados y posibles áreas de refugio, y continuó con rastrillajes nocturnos a cargo de la Policía Rural. "La búsqueda se realiza principalmente de noche, porque el yacaré es un animal de hábitos nocturnos y es más fácil detectarlo ya que sus ojos reflejan la luz de las linternas", indicó la funcionaria.
El ejemplar que fue capturado se encontraba en el sector de Tres Palmeras, cerca de Finca Las Costas, y pertenece a la especie Caiman latirostris, conocida como yacaré ñato u overo, propia del norte de la provincia y de la cuenca del río Bermejo. "Es el mismo tipo de yacaré que la gente suele ver cuando va al Bermejo. No es una especie que tenga distribución natural en esta zona del Valle de Lerma", remarcó.
En ese contexto, Chanampa puso el foco en una problemática de fondo: el mascotismo y el tráfico de fauna silvestre. "Creemos que estos animales pueden haber llegado por tenencia ilegal. Es una práctica muy arraigada: la gente encuentra crías, las lleva a su casa, las cría un tiempo y cuando crecen o se vuelven difíciles de manejar, las libera en cualquier lugar. No solo pasa con yacarés; también ocurre con pumas y otras especies", señaló.
Consultada sobre la versión que indicaba que podrían ser crías de un yacaré avistado el año pasado en el dique Cabra Corral, fue categórica: "Eso es poco probable. El ejemplar capturado tiene un tamaño que nos indica unos cuatro años de edad, según su longitud. No podría ser descendiente directo de aquel ejemplar adulto que se registró en esa zona".
Llamar al 911
Desde el punto de vista de la seguridad, la especialista aclaró que el yacaré no es un animal agresivo como el cocodrilo, pero sigue siendo fauna silvestre y puede reaccionar ante una amenaza. "Si alguien lo ve, debe llamar de inmediato al 911 para que intervenga la Policía Rural y se active el protocolo con la Estación de Fauna. No hay que acercarse ni intentar ahuyentarlo. Y si se está muy cerca, evitar movimientos bruscos, porque cualquier animal se defiende cuando se siente acorralado", explicó.
Chanampa detalló además que el yacaré ñato puede alcanzar entre dos y dos metros y medio de longitud, e incluso hasta tres metros en algunos casos. Su alimentación se basa principalmente en caracoles, peces y pequeños mamíferos. "En la zona de Tres Palmeras hay muchos caracoles y peces, lo que puede haber favorecido que el animal se mantuviera allí por un tiempo", indicó.
Cuarentena y liberación
Respecto del destino del ejemplar capturado, señaló que se aplicará el protocolo habitual para fauna silvestre rescatada. "Primero pasa por una etapa de cuarentena y observación en la Estación de Fauna. Una vez que los veterinarios confirman que está en condiciones, se lo traslada al norte de la provincia para su liberación en su hábitat natural", explicó. El mismo procedimiento se seguirá si se logra localizar a otros yacarés en la zona.
En paralelo, continúan las tareas de verificación por otros videos que circularon en redes sociales, incluso uno que situaba supuestos ejemplares en el barrio Solidaridad. "No tenemos certeza de que ese material corresponda a Salta. De todas maneras, estamos haciendo constataciones para descartar o confirmar cualquier reporte", afirmó.
La fauna silvestre, no es mascota
Finalmente, la jefa del Programa de Biodiversidad apeló a la responsabilidad ciudadana. "Ante cualquier avistamiento, hay que comunicarse con el 911 de manera seria. Pero, sobre todo, es fundamental entender que la fauna silvestre no es mascota. Sacar a un animal de su ambiente, criarlo en cautiverio y luego liberarlo en un lugar que no le corresponde genera desequilibrios, riesgos y sufrimiento tanto para las personas como para los propios animales", concluyó.