En diálogo con El Tribuno, Luis Alberto Castro (48) relató: “Yo estaba trabajando y desde la base me mandaron al motel Las Palmeras a retirar unos pasajeros; pero ellos no habían pagado el importe que debían en el lugar, por lo que me retiré. Cuando estaba volviendo, cerca de Cofruthos, desde la empresa me volvieron a mandar al mismo lugar. Finalmente me ocupé. Entré por la avenida Felipe Varela. Fui hasta el barrio Calchaqui y la dejé a la chica. Los dos estaban retomados. Luego este hombre me condujo hasta el fondo de una calle, cerca de un descampado. Me hizo parar el auto, sacó un arma, me la puso en la nuca y me gritó: "­Dame toda la plata!', entonces le contesté: "Bueno te doy la plata, pero dejame ir, no me hagas nada; tengo hijos'. Me respondió: "Quiero el reloj y la ticketera'. Yo le expliqué que no se podía sacarla porque estaban atornillados, pero no hubo caso, él insistía, por lo que prendí la luz para que vea que estaba agarrado con tornillos. En ese momento, hizo un disparo adentro, que no sé dónde pegó y como él estaba cruzado en el asiento de atrás, yo abrí la puerta y salí corriendo”, contó la víctima. “Después le pedí ayuda a un vecino y vi cómo el ladrón aceleró el auto y salió. Iba zigzagueando y dobló. Llamé al 911, vi pasar una ambulancia y solo pensé muy dentro de mí: "Espero que este no cometa una desgracia'. Luego me enteré de que había lastimado a una chica y que al auto lo hizo pedazos”, aseguró. “Fui a declarar a Ciudad Judicial, pero no tomaron mi testimonio porque están esperando que declare la persona que me robó. Yo me pregunto: ¿si me hubiese pasado algo peor? ¿o quizás a esa chica?; pero ellos no ven eso”, finalizó.

 

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