Por Esteban Chavarría (espectaculos@eltribuno.com.ar)

"El rock es una piscina, el jazz es todo un océano” decía Carlos Santana, y así podría definirse el devenir musical de Raúl “Pekiné” Lamas. 
La introducción trae a cuento la carrera imperturbable del guitarrista líder del Grupo Niebla que despertó su melomanía en los albores del rock nacional, en una tierra destinada al cultivo de lo más tradicional del folclore. Pekiné abrazó los acordes electrificados de la música que movilizó la pelvis en esta parte del hemisferio sur, en los finales de los 60. 
Innovar en un medio conservador no es fácil, no siempre alcanza con el talento y la perseverancia. Aquel riff de Hendrix en “La niebla púrpura”, que inspirara el nombre del grupo salteño, sigue estimulando más que cualquier otra tentación musical en la que se pierda la cabeza y la sensibilidad creativa.
Luego de haber transitado los mil y un caminos de la música, hoy junto a Julio, su hermano, Daniel “Palmito” Flores y Carlos Héctor Barcatt le dan forma al Grupo Niebla.
Han pasado ya 30 años lejos de la caja de resonancia de los estímulos pasajeros, pero empieza a ver la luz el proyecto musical del grupo con su primer disco “Entre la niebla y la realidad”. El tiempo pasó, pero la espera valió la pena. Los riff le abrieron la puerta al swing y el oleaje musical de un inmenso océano se empezó a batir. 


La base musical notable en el CD está lejos de los patrones rítmicos que se repiten en otras formaciones que no pueden apartarse de estructuras comunes. El jazz latino se muestra “simple y sincero”, tal como le gusta a Luis Salinas que se manifieste la música.
La incorporación en el repertorio de algunas de las perlitas del Cuchi -que con originalidad y sabiduría supo legar- muestran la necesidad del grupo de valorar el arraigo con extrema madurez. Es ahí donde afloran los recuerdos de un tiempo preciso en aquellas sutiles melodías, pero nada más. El timbre de la Gibson del Peki es inconfundible y las armonías que construye Julio con su midi hacen el resto en “Muerte de Lucifer” y “Zamba del pañuelo”. Otra consideración merece la claridad y precisión en los tiempos que con marcada personalidad logran Palmito y Barcatt en todo el disco.
El saxo de Mirko Petrochelli y los teclados de Daniel Tinte aportan el bagaje de buen gusto musical.
La sola mención en el repertorio de los guitarristas Ronny Jordan, John Abercrombie y Django Reinhart advierten sobre las inagotables influencias musicales que contagian al grupo. Sin olvidar la recreación de “Nica’s dream” de Horace Silver, ni “Sugar” de Stanley Turrentine, que también están presentes en esta cuidada selección.


El concierto

En la presentación del disco del sábado 10 a las 21.30 participarán, además, notables músicos invitados: Orlando Zapato Jiménez, batería; Mirko Petrochelli, saxo; Pablo Arnedo Jiménez, batería, Daniel Tinte, teclados, Ángel “Duende” Flores, bajo y Dibu Vidaurre congas y percusión. También acompañarán dentro de las actividades de la presentación: Gustavo Rubens Agüero, poeta; Raúl Gómez, poeta; Andrés Américo Gauna, artista plástico, entre otros artistas. Entradas en venta a $50, Boletería de la Casa de la Cultura (Caseros 460).
Entradas sin ubicación, por orden de llegada. Entradas $50. Discos $100.-

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Espectáculos

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...