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El primer mes del 2026 estuvo cargado de precipitaciones abundantes y tormentas. Las alertas amarillas del Servicio Meteorológico Nacional fueron recurrentes y las precipitaciones se hicieron presentes en 19 de los 31 días del mes. No obstante, no se logró superar la media asociada a este mes, que es de 199,9 milímetros, según la estación meteorológica que se encuentra en el aeropuerto Martín Miguel de Güemes. Algo que sí se cumplió en los dos años anteriores.
En enero de 2026, se registró un total de 186,1 milímetros, lo que quedó por debajo de la media de este mes. Por su parte, en 2024 se registró en enero una precipitación acumulada de 201,8 milímetros y en 2025 este número fue de 205,7 milímetros.
Este primer mes quedó marcado por la fuerte presencia de alertas amarillas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional. Las lluvias y tormentas fueron reiteradas y los anuncios no se hicieron esperar. Se dieron ráfagas de 70, 80 y hasta 90km/h y las precipitaciones acumuladas en 24 horas llegaron hasta los 56 milímetros.
Un mes marcado por un cálido clima pero con varios planes de fin de semana afectados por la intensidad de las precipitaciones. La presencia de actividad eléctrica fue otra cuestión importante y las contundentes crecidas de los ríos, no se quedaron atrás.
Zonas como la Capital salteña y Rosario de Lerma, vieron sus calles convertirse en cuerpos de agua. Muchos vecinos afectados, otros atrapados en las crecidas y no hay que olvidar los incidentes en la frontera norte. Las crecidas del Bermejo complicaron el comercio y anularon el cruce por el río.
Inundaciones en Rosario de Lerma
La localidad salteña fue testigo el 7 de enero, de un temporal intenso en el que llovieron más de 96 milímetros en una hora. Una cifra que es más que impactante, ya que causó estragos en la ciudad y frente al colapso de la misma, varias familias de diversos barrios sufrieron el ingreso de agua en sus hogares, perdiendo muebles y pertenencias personales.
Según los registros meteorológicos locales, el fenómeno climático dejó un volumen importante de agua que superó cualquier capacidad de drenaje y transformó las calles en verdaderos ríos intransitables.
Los principales daños reportados estuvieron vinculados a inundaciones en viviendas. Además, se registraron caídas de árboles y postes a causa de las fuertes ráfagas de viento. El ablandamiento del suelo provocó el derribo de ejemplares de gran porte y columnas del tendido eléctrico, lo que dejó a varios sectores sin suministro de energía y con cables de alta tensión sobre la vía pública.
Dramático rescate en La Merced
Una familia vivió momentos de extrema tensión cuando el automóvil en el que circulaban quedó cubierto por el agua. El rescate fue registrado en imágenes que reflejaron la desesperación y el heroísmo de quienes participaron.
El dramático episodio se vivió el jueves 8 de enero sobre la ruta nacional 68, en la localidad de La Merced, en medio de una repentina inundación provocada por las intensas lluvias y el temporal que afectó al Valle de Lerma.
Las imágenes que circularon fueron impactantes: se escucha la desesperación de los testigos y se observa cómo el nivel del agua avanzaba sin dar tregua, poniendo en serio riesgo la vida de la familia que permanecía dentro del vehículo.
Las crecidas en la Ruta del Vino
Las crecidas además, inhabilitaron caminos hacia distintos pueblos turísticos de la provincia. La Ruta del Vino fue afectada y el tránsito de pasajeros y turistas hacia Cafayate, se vio obstruido por las condiciones que dejó el clima.
Un caso en particular fue el pasado 16 de enero cuando se desarrollaba el festival de San Carlos. Decenas de personas intentaban llegar a la localidad para participar del evento pero fue por las lluvias y las crecidas de los ríos, hubo un importante caos vehicular. El corte más significativo se registró entre Los Médanos y Los Colorados, a unos 14 kilómetros de Cafayate, donde la crecida del agua en los badenes obligó a interrumpir el tránsito.
Algo similar ocurrió el día después cuando muchos intentaban volver por la ruta nacional 68, principal vía de acceso a los Valles Calchaquíes y a la ciudad de Cafayate.
Paseos al aire libre, salidas con amigos y visitas a los ríos, se vieron entorpecidas por las repetitivas precipitaciones y alertas. Los mates con facturas y torta frita fueron una alternativa precisa para combatir las lluvias.