Una guardiacárcel y su ex sometían a  duros castigos a su hijos de 11 y 5 años

La fiscal penal Ana Inés Salinas imputó a una guardiacárcel y a su expareja por el delito de "lesiones agravadas por el vínculo" en perjuicio de dos de sus hijos, el mayor de once años y el menor de cinco. La situación para los padres se agrava porque con anterioridad a los hechos, que salieron a la luz ahora, la Justicia ya había establecido para ambos la prohibición de ejercer violencia física y psíquica con los menores.

Al investigar el caso, la fiscal penal Salinas pudo establecer que los chicos habían sido sometidos a duros castigos. Uno contó que recibió un golpe en la panza que lo dejó sin aire, mientras que otro resultó con lesiones en los glúteos debido a los castigos propinados con un cinto. De acuerdo con la información difundida ayer por la página www.fiscalespenalesalta .gob.ar una reciente denuncia radicada por el padre de los menores en contra su exmujer originó una investigación penal. De las pesquisas surgió que no solo se comprobó que el menor de 11 años había sido agredido por su madre, sino que el de 5 también sufrió castigos físicos por parte del denunciante.

Desde la fiscalía se informó que la primera denuncia fue radicada en la comisaría del barrio Solidaridad por José Francisco Romero Soraide. El hombre se refirió a un hecho relatado por su hijo mayor, quien le comentó que su madre, Lorena Mamani, que se desempeña como personal de Servicio Penitenciario de la Provincia, le había aplicado un fuerte golpe en el estómago que lo dejó sin poder respirar por unos segundos. El niño manifestó que lo castigaron por no haber hecho las tareas escolares. Asimismo, señaló que su exmujer, además, habría golpeado al más pequeño de los hijos en otras ocasiones debido a sus bajas calificaciones. Romero Soraide señaló que desde 2015 Mamani tenía una orden de prohibición de ejercer actos de violencia física y psicológica en perjuicio de los niños.

Denuncias cruzadas

La fiscal confirmó que, efectivamente, la Justicia había dispuesto esa medida contra Mamani. De igual manera, Salinas pudo establecer que Romero Soraide también registraba en su contra una denuncia por lesiones en perjuicio del menor de sus hijos. Su exmujer relató que el padre se quedaba a cargo de los menores durante los fines de semanas y que el más chico le comentó que Romero Soraide le había mordido en la zona del pecho y que también le pegaba. Por estos hechos la Justicia conminó al hombre abstenerse de ejercer violencia contra sus hijos.

Para poder establecer lo que sucedía realmente en el seno de la familia la fiscal solicitó que ambos niños sean sometidos a una declaración en cámara Gesell. El testimonio de los hermanitos fue a todas luces contundente. Ambos confirmaron que sus progenitores los sometían a violencia física y psíquicas, y contaron con detalle sus padecimientos.

El más pequeño sostuvo que sabía que estaba allí por las denuncias mutuas de sus padres. Contó que cuando no hacían las tareas de la escuela o se portal mal su mamá les pegaba con el cinto, tanto a él como a su hermano mayor. Además se refirió a un hecho anterior con su padre. La fiscal comentó el episodio en estos términos: "Una vuelta su papá le pegó en la cola y lo mordió en el pecho, pero ya no tiene la marca. Que cuando su papá le pegó en la cola su mamá le mandó un mensaje a su papá porque su cola estaba morada".

Por su parte, el hermanito de 11 años relató que tenía conocimiento que la intervención judicial se debía a las denuncias entre sus padres. Contó la fiscal que el chico manifestó que "el día del hecho sus hermanos hicieron renegar a su mamá y cuando esta se enteró de que él no había hecho las tareas le pegó. Que su mamá lo golpeó en la panza y lo dejó sin aire".

Respecto a su padre, el niño fue categórico: "Es malo y me pega". Recordó que en un oportunidad su progenitor le pegó en las piernas con el cinto porque no iba a hacer la comunión". Según la fiscal Salinas el niño señaló que su madre se enteró lo que había pasado y no hizo nada. También subrayó en el informe que el menor "le tiene miedo a su papá por que le pega".

Lesiones agravadas

A partir de las declaraciones de los menores en cámara Gessel y de otras pruebas reunidas durante la investigación penal, la fiscal Salinas imputó ayer a José Francisco Romero Soraide y a Lorena Mamani por el delito de “lesiones agravadas por el vínculo”. 
La representante del Ministerio Público efectuó tal requerimiento por considerar que ambos menores “fueron víctimas de daños en su cuerpo y salud en ciertas oportunidades, como consecuencia de los tratos violentos recibidos por parte de sus padres”. 
Respecto a la pareja, la fiscal manifestó que ambos se abstuvieron de declarar. 

Denunciante y denunciado

La desavenencias entre Romero Soraide y Mamani, quienes están separados desde hace 3 años,permitieron determinar los sufrimientos a que sometían a sus hijos. Todo indica que el hombre quiso demostrar que la única agresora era la mujer. Sin embargo, de la investigación surgió que él también era un violento. Esto quedó probado de manera palmaria con el testimonio de los niños en la Cámara Gessel.
 

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Sección Editorial

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