Sin inversión, no hay futuro

Este fin de año habrá muchas novedades nacionales en materia económica. La atención está puesta en la Cámara de Senadores, que trató el impuesto a la riqueza y la sostenibilidad de la deuda externa.

El proyecto de "aporte solidario y extraordinario" por única vez también conocido como "aporte de las grandes fortunas", fue tratado en Diputados y seguramente será ley en diciembre. Se trata de una iniciativa que no deja de ser muy cuestionada y probablemente judicializada, ya que como está la economía (en recesión, con inflación, una de las presiones impositivas más grandes del mundo con más de ciento 170 impuestos nacionales, provinciales y municipales y el peligro de una devaluación), tenemos que cambiar el chip, bajar los impuestos, generar confianza con estabilidad jurídica y buscar incentivar la inversión con proyectos que generen valor agregado, creación de fuentes de trabajo y mayor consumo interno. Este "aporte solidario obligatorio" no solo es contradictorio sino que, además de la lógica, destruye la confianza.

Otra iniciativa en tratamiento es el proyecto de ley de sostenibilidad de la deuda. Las negociaciones por nuestra deuda pública, concretamente las que se llevan adelante con el FMI, por exigencia de este organismo, requieren la convalidación legislativa de los convenios que se firmen. Al existir un acuerdo político, se garantizaría la continuidad en el tiempo para considerar a tales compromisos como "política de estado", una garantía porque de ese modo, el compromiso que adopte el actual Gobierno deberá ser respetado por sus sucesores. Una forma de reconocer y darle volumen político a lo acordado. El ministro Martín Guzmán lo definió como "una forma de proteger a la Argentina de los procesos de sobre endeudamiento de moneda extrajera".

Proyectos en trámite

Son cuatro los proyectos que deberán ser aprobados:

1) el propio acuerdo que se firmaría con este organismo, donde está estipulada la disminución del déficit fiscal, probables devaluaciones, controlar la emisión monetaria, entre otras

2) la reforma previsional, con la nueva forma de calcular las actualizaciones a los jubilados,

3) la tributaria, impuestos que deberán ser analizados

4) el compromiso plurianual de la forma de devolver el dinero prestado, esta devolución se hará cada seis meses a partir del 01 de enero de 2024, con controles muy seguidos de la marcha de la economía y el cumplimiento de dichas metas con el objetivo de promover la recuperación y asegurar la estabilidad macroeconómica.

En estos cuatro proyectos, junto al presupuesto 2021 que ya fue aprobado, estarían incluidas todas las metas que se comprometería el gobierno con el FMI que exigió un acuerdo político - económico que garantice que lo comprometido se cumpla sea el gobierno del signo político que sea ya que el mismo es por diez años.

Acuerdo... ¿y después?

Este acuerdo para devolver los US$44.800 millones comenzaría a aplicarse a partir del primero de enero del próximo año y terminaría el 31 de diciembre del año 2031, con la característica que los tres primeros años no habrá ningún desembolso, recién comenzaríamos a pagar cuotas semestrales los próximos siete años, acuerdo conocido como "facilidades extendidas".

El FMI comparte junto al Gobierno argentino las estrategias a corto y mediano plazo de políticas cuidadosamente analizadas para fomentar la estabilidad, restablecer la confianza, proteger a los más vulnerables, establecer las bases para un crecimiento sostenible e inclusivo, disminuir gradualmente la inflación e impulsar la creación de empleo, la inversión y las exportaciones, que nuestro país necesita.

La profunda recesión que padecemos ha provocado un aumento de los ya elevados niveles de pobreza y desempleo, agravados por las significativas presiones en el mercado cambiario

Al proponer la firma de este acuerdo el FMI considero que Argentina enfrenta una serie de desafíos muy complejos en relación con la economía y las dificultades sociales, sabiendo que las soluciones no serán fáciles en el marco de la emergencia sanitaria causada por la pandemia del coronavirus.

Este acuerdo o paquete de medidas significa un alineamiento político interno con una estrategia común, serviría para realizar un plan económico consensuado, cuidando el crecimiento, el gobierno tiene que entender que para cumplir con este objetivo será con un acuerdo entre todos los secto res.

Tenemos tres años para empezar a devolverle al FMI lo prestado, en ese plazo debemos lograr cumplir con las metas propuestas, realmente un desafío muy esperado para lograr la reactivación y crecimiento de nuestra economía.

Con los privados

Al asumir Alberto Fernández encontró una abultada deuda externa, con altas tasas de interés y con vencimientos en el corto plazo que era imposible pagar tal como estaba originada. En el Congreso, en enero de este año, se trató la "Ley de sostenibilidad de la deuda" que permitió renegociar con los tenedores de títulos de deuda en moneda extranjera bajo legislación extranjera, posteriormente en el mes de julio de este mismo año se aprobó una nueva ley para avanzar con el canje de deuda bajo legislación argentina.

Estas negociaciones fueron un éxito ya que permitieron una baja de la tasa de interés del 7,5% al 3% anual, además una quita parcial del capital y también reprogramar los vencimientos que posibilita a nuestro país dejar de pagar por varios años.
En Salta aún desconocemos los resultados - aunque sean, parciales- de la renegociación de nuestra significativa deuda en dólares, las gestiones para reducir la tasa de interés y postergar los vencimientos.
El Poder Ejecutivo contó con el apoyo del Poder Legislativo para llegar a un acuerdo con los tenedores de títulos de nuestra deuda provincial.
Es de esperar que los resultados sean favorables y las erogaciones que realice el gobierno del doctor Gustavo Sáenz sirvan para que comience un proceso de reactivación y crecimiento de la economía y así poder pagar sin sacrificar a los salteños.
Las negociaciones con los privados tienen como broche acuerdos con todos los tenedores de nuestra deuda externa.
Pero de nada sirven si no hay un golpe de timón. Son apenas el punto de partida y todo se frustrará sin no se pone en marcha un crecimiento sostenido de nuestra economía con inversiones significativas.
Nuestra provincia tendrá que incentivar el comercio, la industria, la minería, el turismo con todo lo que significa en las cadenas de valor, sabiendo que mientras más valor agregado tengan nuestros productos, mayor será el grado de aumento en la calidad de vida de nuestros pueblos.
Tenemos que aprovechar esta tregua para empezar a crecer. Haber postergado el pago de nuestra deuda soberana nos traerá oxígeno, pero es imprescindible que el Gobierno entienda que una exagerada presión impositiva -como la actual y como la que parece incrementarse- será nociva. Hoy no están dadas las condiciones para tentar a los inversores a instalarse en nuestro territorio. En el mundo hay dinero y bastante. Nos conformaríamos con que regresen los capitales de argentinos que están en el exterior y que equivalen a la producción de bienes y servicios de un año. Para eso se necesita seguridad jurídica, una condición que, con las iniciativas de nuestra dirigencia, por ahora, parecen utópicas. Vaya pensando.
 

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