¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

24°
23 de Abril,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Ante el riesgo de los rodeos, se necesita la emergencia sanitaria

Viernes, 14 de junio de 2013 20:26

A la ya conocida, ahora al parecer bien gestionada, emergencia agropecuaria, se sumó la hídrica y, a requerimiento de algún legislador nacional, es necesaria además la emergencia social. Veo con preocupación que no se habla aún de la emergencia sanitaria, claro que solo limitada a la animal y concretamente a fiebre aftosa.

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

A la ya conocida, ahora al parecer bien gestionada, emergencia agropecuaria, se sumó la hídrica y, a requerimiento de algún legislador nacional, es necesaria además la emergencia social. Veo con preocupación que no se habla aún de la emergencia sanitaria, claro que solo limitada a la animal y concretamente a fiebre aftosa.

Es ésta una enfermedad de las consideradas paraarancelarias y su característica de no zoonótica así lo determina. Las precauciones y prevenciones que se usan para evitar y mitigar sus consecuencias están íntimamente ligadas a lo económico, comercial y productivo.

Advertimos en más de una oportunidad el riesgo sanitario en el que se encuentra nuestro rodeo, riesgo maximizado a partir de la Res. 181-10 del Senasa. Nada se hizo al respecto y nuestra pasividad se reflejaba en las estadísticas de vacunación contra la enfermedad, a partir de la segunda campaña 2010.

Al publicar el servicio oficial encargado la planilla de la vacunación de la segunda campaña 2012, nos dimos cuenta de que ya era tarde para cualquier reclamo. Somos exclusivos responsables, de todos los actores de la provincia hablo, de ese resultado.

El stock de Salta, que en la primera campaña del año pasado superaba escasamente el millón de cabezas (1.054.159 ), en la segunda tiene 871.164 cabezas vacunadas en establecimientos de riesgo. El acostumbrado informe por provincia y orden alfabético se cambió por la modalidad de categorización por riesgo, hablando, obviamente, de fiebre aftosa.

Existen en el rango de mayor riesgo seis provincias, ninguna como la nuestra que tiene el 83% del rodeo vacunado en esa condición. La totalidad de las cabezas en esta situación del país suma 1.006.773, o sea que el 87 % del ganado bovino considerado con el mayor riesgo sanitario por fiebre aftosa de Argentina está en Salta. Esto se hizo público hace ya tres meses, pero nada se dijo o hizo.

Las consecuencias

Estamos obligados a comenzar de inmediato a evaluar qué pasará con nuestro comercio de carnes y ganados con Bolivia y el impacto económico negativo en el mismo.

La condición de libre de aftosa sin vacunación de municipios que pertenecen a los estados limítrofes con Salta, seguramente, trae un obligado cambio en la estrategia de mercado hasta ahora utilizada.

Bolivia, como es lógico, tiene que preservar ese status de excelencia y el bloqueo a ese comercio puede ser una de las herramientas a usar. Carnes, reproductores machos y hembras, material genético, subproductos de origen animal bovino y otras especies susceptibles (ovino, porcino, caprino) tendrán un nuevo escollo a vencer. Salta, sus ganaderos y su industria frigorífica seguramente se verán afectados en ese nicho de mercado conquistado, ahora impedido de crecer o sostener .

La advertencia

Ya en el año 2010 se advertía sobre el combate a la fiebre aftosa en el informe de la reunión anual de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur. “Eso está funcionando bastante bien en los países del Mercosur, pero tenemos trabajos pendientes para profundizar las relaciones entre el sector público y privado en Bolivia que es, entre todos, el que viene más rezagado en la campaña contra la aftosa (124 Exposición Rural de Palermo ).

Tres años después Bolivia consigue su status de privilegio y nosotros más del 80% del stock en establecimientos de riesgo.

¿Qué hizo Bolivia bien y nosotros mal ? ¿Qué comenzaron a hacer ellos y qué dejamos de hacer nosotros? ¿Dónde está nuestro error? Veamos el lado positivo. Nuestra impericia, falta de creatividad, compromiso y desconocimiento tienen una solución pronta y segura. Alguien tendrá que ir a Bolivia a ver qué hicieron e imitar la acción. No inventemos nada, copiemos lo bueno. Seguro que prontamente se pondrán a nuestro servicio pues necesitan preservar su status y no pueden correr riesgo con vecinos considerados de alto riesgo .

La sequía, a la que se le atribuyen todos los males agropecuarios actuales sin reconocer actos fallidos anteriores a ella, se podrá superar con un año de abundante lluvia, algo que no depende de nosotros. Por lo contrario, el problema sanitario no se resuelve con tanta facilidad y es de nuestra exclusiva competencia y responsabilidad .

Pongo a disposición la abundante documentación de los últimos tres años, que avala sobre la advertencia de que ocurriría lo que al final ocurrió. No se confundan, es al solo efecto de evitar que algún inadvertido piense que soy un oportunista haciendo terrorismo .

En salta avanza la zona de riesgo

Como resultado de la 81 asamblea de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Senasa informó que fue incorporada a la zona libre de aftosa sin vacunación una región de San Juan, y que se encuentran adelantadas las gestiones para que una zona de Mendoza consiga idéntico rango, sumándose así a Neuquén.

En la misma asamblea, y según palabras de la ministra boliviana de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo, 50 municipios de Sucre, Tarija y Santa Cruz consiguieron el máximo status y se encaminan a la erradicación completa de la enfermedad a fines del año 2014. En otras palabras, mientras la zona de aftosa sin vacunación avanza en nuestro país hacia “arriba”, en nuestros vecinos del norte avanza hacia “abajo” y nosotros en el medio tenemos cada vez más agrandada la zona de mayor riesgo. Esto tiene un solo futuro asegurado y quienes tengan algo de memoria del manejo de anteriores crisis aftósicas conocen muy bien las consecuencias. Será el resultado de la ausencia de criterios profilácticos sanitarios. Ante el hecho consumado, toda explicación solo sonará a excusa.

 


 

PUBLICIDAD