Continúa la promoción de nuevas huertas en comunidades originarias

Llevar el conocimiento de cómo hacer (know how) y facilitar el acceso al agua, dos cosas tan simples como esas sirvieron para que más de 40 comunidades originarias del Chaco salteño logren el autoabastecimiento de hortalizas para todos sus miembros.

Esto se logró en parajes donde, históricamente, los chicos se morían de hambre, sus mayores se veían obligados a convertirse en trashumantes eternos y la pobreza estructural hacía mella en la voluntad mejor templada.

El cambio, rayano en lo increíble, lo comenzó a gestar la Fundación Siwok (pájaro carpintero en idioma wichi) hace unos años y con ese cambio de hábitos, un cambio en la mentalidad de las comunidades wichis, que secularmente sostenían su carácter de cazadores y recolectores por propia idiosincrasia.

Claro, los tiempos actuales le fueron demostrando a caciques y vecinos que, por imperio de los desmontes que se multiplican y los alambrados que impiden cada vez más el libre desplazamiento de animales silvestres ese modo de vida tenían una fecha de vencmiento cierta y cercana.

Por eso, el Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable estableció un convenio de colaboración con la Fundación Siwok para mantener y profundizar el trabajo con las comunidades wichis, chorotes y guaraníes de Santa Victoria Este, a través de la Mesa Interministerial.

La experiencia fue muy positiva ya en Misión La Paz, Santa María, La Estrella, Misión Chaqueña y Misión Salín, en jurisdicción de los municipio de Santa Victoria Este y Embarcación, respectivamente.

Allí, donde la tierra era abrasada por el sol y el monte su único refugio, las recientes cosechas de maíz, papa, tomate, sandías y zapallos, por ejemplo, sirvieron de motivación para otras comunidades, por lo que se decidió doblar la apuesta y trabajar juntos durante doce meses más.

Las áreas a beneficiar

El nuevo convenio entre Provincia y Siwok servirá para enseñar y asistir a pobladores de parajes ubicados sobre la ruta 86, entre Tartagal y Tonono, y las rutas 53, 81 y 34, desde Coronel Cornejo a Tartagal, con la entrega de semillas y herramientas.

La Fundación Siwok será responsable de garantizar la producción familiar y comunitaria de alimentos frescos para consumo propio,con dos cosechas al año y la posible comercialización del excedente.

Alejandro Dean, como presidente de la ONG, explicó de manera sencilla que muchas veces "la ciencia aplicada a la producción agraria no está accesible al más pobre, pero sí al finquero. Por eso es necesario trabajar para extender el conocimiento".

Siguiendo estos parámetros se brindarán a las comunidades saberes vinculados a la agricultura familiar, la confección de artesanías, el manejo de riego por goteo, la adecuada fertilización y el control de plagas de manera natural, así como también respecto a cualquier otra competencia que surja como complementaria y necesaria a los mismos.

Por qué fallamos antes

Marcelo Córdova, coordinador de la Mesa Interministerial, explicó a su turno que la falta de conocimiento de la idiosincrasia de cada raza originaria fue el motivo por el que muchas veces fallaron iniciativas oficiales similares. Por eso ahora vamos primero a brindar el conocimiento de lo que hay que hacer y a facilitar las herramientas, las semillas, los fertilizantes y plaguicidas necesarios, para que las cosechas sean un éxito y esto motive a los miembros de cada comunidad.

 

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