En medio de la Puna, eligen al líder de la peregrinación más antigua de Salta

Pasó el Milagro salteño y los mineros vuelven a trabajar en medio de la Puna. Son callados y muy humildes. Aunque cuando comienza la organización de la madre de las peregrinaciones, cada uno hace escuchar sus voces en la conocida Comisión de la Peregrinación de la Puna.

Ser integrante de esta especie de cofradía es muy importante por esta parte de la provincia. Es un honor ser parte de este legado.

Cada tres años un emplazamiento elige al presidente en medio del transcurrir de la peregrinación por los cerros, y muchas veces soportando inclemencias climáticas inusitadas. Este año fueron ráfagas de vientos que superaron los 70 kilómetros por hora. Sin embargo la convocatoria se debió realizar sí o sí.

La votación se concretó de una forma muy llamativa: por medio de los aplausos de los que forman parte de la romería. Algo así como un aplausómetro humano en medio de la Puna salteña, que define quién será la próxima cabeza responsable de la peregrinación de la Puna. Este año alrededor de 7 mil peregrinos pararon unos kilómetros adelante del paraje Ingeniero Maury, sobre la ruta nacional 51.

Seis postulantes

Se presentaron seis postulantes, y el que acaparó los aplausos fue Mario Roberto Sangüeso, un conocido minero, jefe de planta en Olacapato de la minera Santa Rita.

"Para mí es un orgullo y honor ser presidente de esta Comisión de los Peregrinos de la Puna. Es la más antigua de la provincia, por eso es considerada la madre de las peregrinaciones. Siempre estuve ligado a la organización de la salida de los mineros hacia el Milagro. Fui uno de los precursores desde el año 2007 de la primera peregrinación de los mineros que salió desde Mina Patito. Ahora voy a presidir el de la Puna, es muy grande la responsabilidad", cuenta Mario en medio de la peregrinación al periodista de El Tribuno que caminó junto a los mineros.

Sangüeso tiene 45 años y desde los 17 es minero. Desde Mina Patito a Pastos Grandes la peregrinación de los mineros recorre 50 kilómetros en un solo día. Luego salen a San Antonio de los Cobres a caminar 70 kilómetros también en una sola jornada. De allí se juntan todos los mineros y peregrinos de la zona para salir hacia Salta en cuatro días extenuantes.

Un retiro por el desierto

"La peregrinación es un retiro espiritual caminando. Para nosotros se vive de forma muy especial. Allá arriba no festejamos cumpleaños, no tenemos iglesias o capillas, estamos desconectados del mundo. Muchos de los que vienen de Salta capital van a acompañarnos por curiosidad y después se llevan una gran sorpresa al seguir nuestros pasos. Llegar al Milagro es todo para nosotros, encontramos amor y paz, y sobre todo esperanza. En la Puna, con esa soledad, solo Dios te puede ayudar", resalta Sangüeso.

Ahora tendrá semejante responsabilidad de comandar a los Peregrinos de la Puna, que tiene 32 años de caminar hacia el Milagro. "Antes salíamos apenas 10 mineros de Patito, y nos juntábamos en San Antonio con unas 600 personas", recordó el minero al evocar los orígenes de la marcha.

"Hoy salimos 150 de Mina Patito y en San Antonio son miles. Este año salimos 4 mil desde San Antonio y con la gente que se une en el camino llegamos a 12 mil peregrinos. Es mucha responsabilidad para el próximo año manejar semejante número de personas. Debemos mejorar el sonido, la cuestión de los baños para la gente y la seguridad", indicó Sangüeso.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...